«Los escépticos podrán sonreír. Pero la sonrisa de los escépticos jamás consiguió detener la marcha victoriosa de los que tienen fe».* El día 3 de octubre de 1995, el Dr. Plinio Corrêa de Oliveira entregaba su admirable alma a Dios. Hombre de fe, de pensamiento, de lucha y de acción, fue fundador de la Sociedad Brasileña de Defensa de la Tradición, Familia y Propiedad - TFP, e inspirador de una frondosa familia de almas de organizaciones hermanas y afines, constituidas en los cinco continentes. Fue también un gran promotor de la devoción a la Santísima Virgen y de la difusión del Mensaje de Fátima en el mundo entero. Al transcurrir una década de su tránsito a la inmortalidad, queremos rendir homenaje a nuestro insigne maestro, modelo y guía, con la publicación de célebres artículos suyos sobre espiritualidad católica, a partir de este número. * Con esta frase, Plinio Corrêa de Oliveira concluye su auto-retrato filosófico (Catolicismo, nº 550)
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Una llama de Fe y Coraje |
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Mes de María Cuanto más sombrías se vuelvan las circunstancias, cuanto más agudos los dolores de toda especie, tanto más debemos pedir a la Santísima Virgen que ponga término a tanto sufrimiento, no sólo para hacer cesar así nuestro dolor, sino para mayor provecho de nuestra alma... |
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Se debe ser moderado en todo, incluso en la moderación LOS ESTADOS DE ESPÍRITU de los pueblos, tal como los de los individuos, sufren variaciones... |
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La santa intransigencia En la vida de la Iglesia, la piedad es el asunto clave. Piedad bien entendida, que no sea la repetición rutinaria y estéril de fórmulas y actos de culto, sino la verdadera piedad, que es un don bajado del Cielo, capaz de, por la correspondencia del hombre, regenerar y llevar a Dios las almas, las familias, los pueblos y las civilizaciones... |
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La caridad fraterna Después de subrayar la preeminencia del apostolado para la santificación y perseverancia de los buenos, la tarea de reintegrar en la plenitud de la ley de la gracia a los católicos que abandonaron la práctica de la religión, es más importante que convertir a los infieles... |
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La Huida a Egipto A pesar de la penuria, la dignidad de María Santísima es la de una princesa. Llama la atención su porte erecto: sus espaldas no tienen la menor inflexión. Son dignas de nota la postura altiva de la cabeza y la resolución con que Ella enfrenta el viaje, sus incomodidades y riesgos... |
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