La propiedad privada no se vea absorbida por la dureza de los tributos e impuestos. El derecho de poseer bienes en privado no ha sido dado por la ley, sino por la naturaleza, y, por tanto, la autoridad pública no puede abolirlo, sino solamente moderar su uso y compaginarlo con el bien común. Procedería, por consiguiente, de una manera injusta e inhumana si exigiera de los bienes privados más de lo que es justo bajo razón de tributos.
León XIII, Encíclica Rerum Novarum, in http://www.vatican.va/content/leo-xiii/es/encyclicals/documents/hf_l-xiii_enc_15051891_rerum-novarum.html.
|
La Asunción de María Un anticipo de nuestra propia resurrección |
|
¿Cómo rezar bien el rosario en honor a la Virgen María? El fervor de nuestra plegaria, y no precisamente su duración, es lo que agrada a Dios y le gana el corazón. Una sola avemaría bien dicha es más meritoria que ciento cincuenta mal dichas... |
|
Reminiscencias a la espera de un resurgimiento El castillo de Montemor-o-Velho —con sus murallas coronando la montaña, teniendo a sus pies a la villa, próxima al río Mondego, en la planicie final que conduce al mar— constituye un ejemplo entre tantos de la vocación guerrera que marcó a Portugal desde el comienzo de su existencia como nación cristiana... |
|
Cuaresma: tiempo penitencial Si la Semana Santa representa hoy en día poco más que un largo feriado en el calendario, es porque también la Cuaresma perdió su sentido. La idea de que el hombre debe apaciguar a la divinidad ofendida por sus crímenes, sometiendo su cuerpo a la expiación... |
|
San Juan Gualberto La vida de san Juan Gualberto, que transcurrió en el siglo XI, fue escrita por el abad del monasterio de Strumi en 1092, un año antes de su canonización... |
|
“Dios está contento con vuestros sacrificios” Los tres niños se encontraban en la estrecha calle de Aljustrel comentando sus aventuras, cuando Lucía se fijó que casi bajo sus pies desnudos había un rollo grande de soga. Lo cogió descuidadamente, pero su aspereza le arañó en el brazo. Esto le sugirió una idea: —¡Mirad! ¡Esto hace daño! Podemos hacer un cinturón con la soga y ofrecer este sacrificio a Dios... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino