|
Estimados amigos: El Evangelio de San Juan (capítulos 20 y 21) narra diversas manifestaciones de nuestro Divino Salvador a sus discípulos después de la Resurrección. El apóstol Tomás, que por no haber estado presente en ellas se negaba a creer, les dijo: "Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo". Ocho días después, estaban reunidos nuevamente los apóstoles en el Cenáculo, cuando Jesús apareció y dirigiéndose a Tomás le dijo: "Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente". A lo cual Tomás respondió con esta formidable confesión de fe: "¡Señor mío y Dios mío!" Cuarenta días después de la Resurrección, Nuestro Señor ascendió a los cielos en cuerpo y alma. Quedaron con nosotros, sin embargo, algunas pertenencias suyas que como sagradas reliquias han sido celosamente custodiadas y piadosamente veneradas por los cristianos a lo largo de los siglos, en medio de las convulsiones de este mundo. Entre las más conocidas están el Santo Sudario de Turín, la Santa Faz de Manoppello, la corona de espinas y los clavos que llevó San Luis Rey a París. Menos conocida, pero de gran valor, son los restos de las sandalias de Jesús que se conservan en Prüm, Alemania. Sobre estas reliquias y los análisis realizados en ellas por el profesor de genética Gérard Lucotte, en abril del 2011, trata el artículo de nuestro colaborador Luis Dufaur que presentamos como Tema del Mes. Esperando que la lectura del presente número les sea del mayor provecho espiritual, me despido. En Jesús y María,
|
Dichosos los que creen sin haber visto |
|
El coro Frente a un libro de coro, abierto de par en par sobre el facistol, el viejo maestro dirige con autoridad las angelicales voces de los niños... |
|
El milagro del Vístula y la Asunción de la Virgen La Asunción de la Virgen fue confirmada como dogma de fe por el Papa Pío XII, en la Constitución Apostólica Munificentissimus Deus, el 1º de noviembre de 1950... |
|
La Sagrada Túnica de Nuestro Divino Redentor Quien llega a la pequeña ciudad de Argenteuil —hoy absorbida por la periferia urbana de París— no tiene idea del inmenso tesoro que guarda su antigua iglesia parroquial, hoy convertida en basílica menor... |
|
Santa Juliana de Cornillon Hacia el año 1050, cuando fue vencida la herejía de Berengario de Tours, que negaba la transubstanciación, se avivó la piedad popular con relación a la presencia real de Nuestro Señor Jesucristo en el Santísimo Sacramento del altar... |
|
No hay nada más constructivo que el 'no te es lícito' De la exhortación dirigida el día 29 de agosto de 1959,día del degollación de San Juan Bautista, a los fieles reunidos en la Sala de las Audiencias Generales de Castel Gandolfo... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino