|
Plinio Corrêa de Oliveira
ESTA PINTURA REPRESENTA una carabela que está saliendo de la laguna de Venecia en demanda del mar. El agua aparece de un colorido muy matinal —un azul ligeramente verdoso, que recuerda una piedra preciosa. Por detrás, en contraste con la serenidad matinal del mar, se nota una acumulación de nubes aún luminosas, pero que significan un porvenir que va a ser borrascoso para la carabela. Sin embargo, la nave parece dirigirse al mar toda absorta y con la tripulación inconsciente del peligro que representan esas nubes. Las velas desplegadas parecen expresar el designio humano de navegar con la esperanza de una travesía placentera, de la alegría del viaje, del cambio, del lucro y del riesgo. La escena representa mil aspectos nobles del alma humana que paso a definir. Uno de ellos es el de una movilidad leve y decidida, rumbo a lo desconocido, que simboliza el arrojo y la audacia. Otro aspecto hace patente en la altura del mástil central —soberano con relación al mar—, como quien afirma: "¡Yo te veo de arriba y tú no me tragarás!" Aún otro: una apariencia de nostalgias marca la escena. La carabela no está saliendo apresuradamente. Ella parece estar manifestando un discreto "adiós" a la tierra que queda atrás. Y, por fin, la amenaza de borrasca en el fondo parece decir: "Aquellos que se encuentran navegando, están con sus almas decididas a todos los riesgos".
|
Dichosos los que creen sin haber visto |
|
El hombre fue hecho para el cielo y no para esta tierra En verdad, dos cosas hay que resaltan hoy día en medio de la extrema perversidad de las costumbres: un infinito deseo de riquezas y una insaciable sed de placeres. De aquí, como de su fuente principal, dimanan la mancha y el baldón de este siglo, a saber, que mientras éste progresa constantemente en todo lo que entraña comodidad y bienestar para la vida, parece sin embargo retroceder miserablemente a las vergonzosas lacras de la antigüedad pagana en lo que es de mayor monta, es decir, en el deber de llevar una vida justa y honrada... |
|
Aquella tarde de domingo de 1917 Cuando Jacinta y Francisco llegaron a casa, la encontraron llena de gente hablando. Toda la familia, excepto el muchacho en el Ejército, estaba en casa aquel domingo, y un tío político, Antonio da Silva, se había presentado para cenar... |
|
El martirio de las dieciséis carmelitas de Compiègne Al conmemorarse 230 años de su glorioso martirio, Tesoros de la Fe ofrece a sus lectores una resumida historia de la epopeya religiosa de estas insignes carmelitas, cuya inmolación tuvo lugar el 17 de julio de 1794... |
|
¡Los videojuegos envician! Al comienzo no pasa de una inocente diversión. Se tiene el placer de dominar situaciones, ejercer un poder, controlar dificultades y sumergirse en un mundo de fantasía. Así es la primera reacción frente a las emociones de un videojuego... |
|
La esencial catolicidad del Perú: De una Gloriosa Tradición al Espíritu de Cruzada* La conquista del Nuevo Mundo tuvo patentes características de cruzada religiosa. El continente fue descubierto el día de Nuestra Señora del Pilar, y siempre sería Ella la capitana reconocida de la animosa epopeya... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino