Verdades Olvidadas Nada más saludable que el recuerdo de los novísimos

 

 

La predicación es un bien general; de todas las funciones del ministerio evangélico, es la que produce los mejores frutos. Predicad, pues, el mayor número de veces que podáis; pero evitad de usar proposiciones dudosas; no toméis por asunto de vuestros sermones sino verdades incontestables, claras y que por sí mismas produzcan la reforma de las costumbres.

Haced sobresalir la majestad infinita de Dios y la enormidad del pecado que lo ultraja. Imprimid en los espíritus la creencia de la aterradora sentencia que será fulminada contra los réprobos el día del Juicio Final.

Presentad —con todos los recursos de la elocuencia— los suplicios eternos para los que fuesen condenados. Hablad, finalmente, de la muerte y de la muerte súbita a los que viven en la indiferencia y en el olvido de su salvación, con una conciencia cargada de crímenes.     

 


San Francisco Javier, Instrucciones al P. Gaspar Barzeu al partir a la misión de Ormuz in J. M. S. Daurignac, S. Francisco Xavier – Apóstol de las Indias, A.I., Braga, 1989, 6ª ed., pp. 302-303.

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Tesoros de la Fe N°104 agosto 2010


La Virgen de las Lágrimas de Siracusa
Nº 104 - Agosto 2010 - Año IX Nada más saludable que el recuerdo de los novísimos Coca-Cola: Sabor de un enigma Es necesario saber dar y negar La Virgen de las Lágrimas de Siracusa Santa Juana de Chantal Aspectos éticos y morales de los anticonceptivos Dos ideales: el Derecho y la máquina



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