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La predicación es un bien general; de todas las funciones del ministerio evangélico, es la que produce los mejores frutos. Predicad, pues, el mayor número de veces que podáis; pero evitad de usar proposiciones dudosas; no toméis por asunto de vuestros sermones sino verdades incontestables, claras y que por sí mismas produzcan la reforma de las costumbres. Haced sobresalir la majestad infinita de Dios y la enormidad del pecado que lo ultraja. Imprimid en los espíritus la creencia de la aterradora sentencia que será fulminada contra los réprobos el día del Juicio Final. Presentad —con todos los recursos de la elocuencia— los suplicios eternos para los que fuesen condenados. Hablad, finalmente, de la muerte y de la muerte súbita a los que viven en la indiferencia y en el olvido de su salvación, con una conciencia cargada de crímenes.
San Francisco Javier, Instrucciones al P. Gaspar Barzeu al partir a la misión de Ormuz in J. M. S. Daurignac, S. Francisco Xavier – Apóstol de las Indias, A.I., Braga, 1989, 6ª ed., pp. 302-303.
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La Virgen de las Lágrimas de Siracusa |
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María Santísima: La Santísima Virgen, por humildad, buscó durante su vida la oscuridad, siendo ésta necesaria también para ocultar su excelsa belleza y su esplendor. La devoción a Nuestra Señora fue siendo progresivamente explicitada por los teólogos y por el pueblo fiel a lo largo de los siglos... |
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La adoración de los pastores “Lux in tenebris lucet” (Jn 1, 5). Fórmula sintética usada por san Juan para expresar con fuerza el contenido inmensamente rico de lo sucedido: había tinieblas por todas partes, y en la oscuridad de esas tinieblas se encendió la luz... |
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El Castillo de Montealegre El castillo de Montealegre de Campos, en Valladolid, evoca siglos de lucha y de reconquista en la España medieval... |
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La Maternidad Divina Las grandezas de María pueden dividirse en dos grupos. El primer grupo lo forman las grandezas que son ante todo funciones: la maternidad divina, la maternidad espiritual, la mediación universal, el papel de María en el apostolado católico, su realeza universal... |
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Grandeza, mansedumbre e intransigencia Es preciso reconocer que en estos últimos tiempos ha crecido, en modo extraño, el número de los enemigos de la cruz de Cristo, los cuales, con artes enteramente nuevas y llenas de perfidia, se esfuerzan por aniquilar las energías vitales de la Iglesia... |
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