Estimados amigos: Noticias y más noticias nos invaden desde todos los ángulos a respecto de la pandemia del Covid-19 surgida en la China comunista, tanto así que con frecuencia se habla de una guerra. Sin embargo, nada se dice a respecto de la más terrible de las guerras, ¡que nos involucra a todos, directamente, en un combate invisible! Aquella que comenzó con el grito de rebelión —“Non serviam!” (¡No serviré!)— lanzado por Lucifer y por la legión de los ángeles caídos, la cual perdura hasta hoy. Una terrible disputa, que nos acompañará hasta nuestro último aliento. En vista de ello, le invitamos a conocer mejor los recursos que la Santa Iglesia ofrece a cada fiel para que pueda vencer esta encarnizada lucha, con la convicción de tener de su lado a la Reina de los Ángeles y a toda la corte celestial. La lectura del presente Tema del Mes le permitirá profundizar, por ejemplo, en los fenómenos de la posesión diabólica y del maleficio, frecuentemente denominados sortilegio y brujería. Además de saber que los maleficios, en algunos casos, están basados en asesinatos de niños, pecados contra natura y misas sacrílegas. El estudio que presentamos —ampliamente documentado— muestra que los fenómenos diabólicos no ocurren apenas con individuos. Pueden haber países o regiones enteras que se comportan, durante ciertos períodos de tiempo, como verdaderas colonias del imperio de Satanás. La revista que tiene en sus manos, pues, contiene una tal riqueza doctrinaria e informativa, que puede ser considerada como un auténtico manual de combate, para actuar con seguridad en todos los lances de esta pugna espiritual y derrotar al espíritu de las tinieblas, desbaratando sus múltiples embustes. Les deseo una lectura que fortalezca sus almas, en esta magna e invisible disputa. En Jesús y María, El Director
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La Guerra Invisible Todo lo que un católico necesita saber en nuestros días para defenderse de la acción diabólica |
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¿Cómo nuestras oraciones pueden interceder por los difuntos? ¿Cómo pueden la oración y la misa por los difuntos conducirlos a la salvación, si cada uno es responsable por su propia salvación? ¿Por qué la Virgen y San José no pusieron el nombre de Enmanuel a Jesucristo conforme estaba escrito en las profecías, según el Nuevo Testamento? ¿A qué se refería Jesucristo al decirle a Pedro que lo llevarían a lugares adonde él no quisiera ir?... |
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Penitencia, perdón y esperanza para un mundo devastado por el pecado Eco fiel del mensaje evangélico, las apariciones de la Santísima Virgen en Lourdes hacen resaltar de manera sorprendente el contraste que oponen los juicios de Dios a la vana sabiduría de este mundo... |
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Vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos San Epifanio llama a María “la de los muchos ojos”; la que es todo ojos para ver de socorrer a los necesitados... |
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¿Por qué Dios permite las enfermedades? La pregunta toca en uno de los misterios más recónditos de nuestra religión, y al mismo tiempo más bellos y consoladores: el misteriode la Divina Providencia... |
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“Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia” – I Después de escoger a san Pedro como primer Papa y jefe supremo de la Iglesia, Nuestro Señor Jesucristo rezó por él para que su fe no desfalleciera; y, “una vez convertido”, confirmara a sus hermanos... |
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