Plinio Corrêa de Oliveira Habrá sorprendido a más de uno cuando el augusto pontífice Pío XII, en un discurso a la nobleza romana (16-1-1946), afirmó que todos los pueblos, sin exceptuar los democráticos, deben tener instituciones altamente aristocráticas: “De ahí que en todos los pueblos civilizados existan y tengan influencia instituciones eminentemente aristocráticas en el sentido más alto de la palabra, como son algunas academias de vasto y bien merecido renombre. También la nobleza es de este número: sin pretender ningún privilegio o monopolio, es —o debería ser— una de aquellas instituciones; institución tradicional fundada sobre la continuidad de una antigua educación”. Esta es una gran verdad que ciertas naciones, aunque se consideren paradigmas de la práctica democrática, reconocen consciente o subconscientemente. Son nítidamente aristocráticos, el uniforme, el porte, la marcha cadenciada de estos cadetes. Seriedad, altivez, tradición, sentido de la autoridad, espíritu guerrero: elementos intrínsecos a la noción de nobleza, que se refleja en ellos con agradable nitidez. La feliz instantánea captó un momento en el que el propio viento parece contribuir a la noble nota del conjunto, moviendo en imponentes ondulaciones las banderas que los cadetes portan con tanto orgullo.
La sede de esta escuela militar expresa el mismo espíritu. Las armoniosas líneas de la fachada tienen el encanto y la distinción de los viejos edificios ingleses. La piedra de la que está formada es un material severo y fuerte. El cuerpo central, flanqueado por dos grandes torres almenadas, tiene el aspecto de una fortaleza. La inmensa ventana del centro le confiere, sin embargo, un rasgo indefinible de iglesia, es decir, una dulzura calma y acogedora, que pende como una gran promesa sobre la pequeña y graciosa puerta de entrada. A la izquierda, otro edificio, también de piedra, donde un torreón refuerza la nota militar del cuadro. A la derecha, un edificio del mismo estilo parece invitar al estudio en un entorno recogido y confortable. Una vieja arboleda recuerda la de los castillos europeos. Una cierta nota vaga y discreta, de suave, reposada y luminosa melancolía —tan característica de los ambientes tradicionales— parece diseminada en el aire. Un amplio césped sitúa al conjunto en un respetable aislamiento. Quien quiera atravesar estos umbrales debe caminar un largo trecho sin tener delante nada más que este décor, como que exigiéndole su atención y su debido homenaje… ¿Dónde se encuentra esta escuela, estos cadetes, este ambiente? ¿En la monárquica y tradicional Inglaterra? Muchos de nuestros lectores ya habrán respondido que no, al reconocer los uniformes y el edificio de la Academia de West Point, en Estados Unidos. * * * Nos parece, pues, que el elemento civil bien podría imitar los esfuerzos de los uniformados en este sentido, haciendo retroceder la marea de vulgaridad demagógica y electoralista que ha invadido, de manera especial, nuestros ambientes políticos, donde muchos elementos, para mostrarse democráticos, juzgan deber presumir de su falta de modales, compostura y educación.
|
Fin del pensamiento e igualdad con los animales |
|
Nuestra Señora de Montserrat Montserrat es un macizo rocoso que se yergue espléndido hasta alcanzar los 1.236 metros de altura, ubicado a 60 km al noroeste de la ciudad de Barcelona. Su nombre proviene del catalán y significa “montaña serrada” o “monte aserrado”... |
|
El Acuario Una vez visité un acuario en el que cada pez permanecía en su área. Me sorprendió lo sensibles que se mostraban en relación a cualquier cosa que se encontraba en el camino de su incesante y ocioso andar a través de su medio líquido... |
|
¿Por qué Dios permite las calamidades? Muchas personas me han preguntado qué se debe pensar acerca de la tragedia causada por las tormentas en el estado brasileño de Rio Grande do Sul. Me gustaría aprovechar esta oportunidad para responder no solo a esta pregunta, sino también a una cuestión más general: si permitir las catástrofes —que causan tanto sufrimiento a muchas personas— es compatible con la infinita bondad de Dios... |
|
Superioridad de la civilización cristiana En oriente, las piedras preciosas son más bonitas y de mejor quilate; su subsuelo es más rico en ese género de esplendores. Las perlas del Oriente son de una belleza incomparable... |
|
El cardenal Mindszenty En esta fotografía [a la izquierda] el cardenal Mindszenty * aparece en sus días de gloria, con la pompa del cardenalato y el principado, revestido con un manto de armiño, llevando el solideo y un hermoso anillo... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino