Estimados amigos: En el 862 aniversario de la catedral de Notre Dame de París y cuando se cumplen seis años del voraz incendio que consumió parte de este maravilloso edificio medieval, hoy podemos contemplarlo restaurado idénticamente al original, en el esplendor de su sacralidad, gracias al arte de casi dos mil profesionales restauradores. ¡Un sueño, un milagro, una magnífica realidad! Las llamas del trágico e inolvidable 15 de abril de 2019 sirvieron como una advertencia de Dios a la humanidad pecadora, que dio las espaldas a la religión católica y se dejó consumir por el incendio producido por el “humo de Satanás” —según la histórica expresión del Papa Paulo VI— que se extendió por los ambientes católicos, especialmente después del Concilio Vaticano II. Ahora bien, la restauración de la catedral —el alma de Francia y, en cierto sentido, de los católicos de todas las naciones— es también el símbolo de un Grand Retour, un gran retorno de la humanidad a Nuestro Señor Jesucristo. Como lo expone el autor del Tema del Mes del presente número, dicha restauración dejó maravillado al mundo entero, aunque desgraciadamente no todo resultó como los católicos lo hubiésemos deseado. Pues un sector del clero se oponía a que la catedral fuese restaurada en su bellísima originalidad medieval. Gracias a Dios, y a la fuerte reacción, no logró su cometido. Sin embargo, la huella del progresismo ha quedado impregnada en algunos objetos decorativos, olvidando que el modernismo y el medievalismo, como dicen los franceses, “hurlent de se trouver ensemble” (chillan por el simple hecho de estar juntos). Tengamos plena confianza en que Dios, después de advertir a la humanidad con el incendio de Notre Dame, derrotará a los mentores de la revolución anticristiana, consiguiendo el triunfo de su Madre Santísima con una plena restauración espiritual en el mundo entero. En Jesús y María, El Director
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Notre-Dame de París |
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Calesa sobre la nieve Atardece en este pueblo del norte de Francia. Un manto espeso de blanca nieve cubre la carretera, los muros y los tejados. Bajo la luz mortecina y difusa de un sol sin fuerza, que se intuye en lo alto, avanza queda una calesa tirada por un caballo bayo... |
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¿Jesucristo podría haber tenido una vida humana? Tengo amigos que no comprenden cómo Jesucristo, siendo Dios, podía tener una vida verdaderamente humana, y por eso yo quisiera saber cómo eran la Persona y la vida humana de Nuestro Señor Jesucristo. En otros términos, cómo era posible que Nuestro Señor sintiera dolores físicos o aflicciones morales, si al mismo tiempo, siendo Dios, vivía en la absoluta felicidad de la Santísima Trinidad. Y también si, por ejemplo, Él podía contraer alguna enfermedad, resfriarse, etc... |
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Helado blasfemo Se diría que la imaginación de los blasfemos no tiene límites. El 19 de mayo pasado, cien helados o sorbetes elaborados con vino supuestamente consagrado y con su respectivo palito en forma de crucifijo, fueron entregados a los asistentes a la inauguración de una exhibición denominada... |
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Continuación del Sermón de la Montaña Dirigiendo la palabra a sus discípulos, Jesús continuó así: —“Vosotros sois la sal de la tierra. Ahora bien; si la sal se vuelve insípida, ¿con qué se salará? De nada sirve, sino para ser arrojada al camino y pisoteada por la gente”... |
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San José, Patrono de la Iglesia Del mismo modo que Dios constituyó al otro José, hijo del patriarca Jacob, gobernador de toda la tierra de Egipto para que asegurase al pueblo su sustento, así al llegar la plenitud de los tiempos... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino