Verdades Olvidadas El amor a la Cruz y la necesidad de la inmolación

19 de agosto: 1875-2025 150 años del nacimiento de la venerable madre Teresa de la Cruz Candamo

Después de un día de mucha tristeza y temor al verme con tan pesada carga encima y tantas dificultades que vencer, al comulgar al día siguiente me consoló Nuestro Señor y me hizo comprender que no debía preocuparme de cómo, ni cuándo, ni con qué éxito llevaría a cabo la Obra [la fundación de la congregación Canonesas de la Cruz], que mi vocación era para amarlo y que con ese amor se cumplía, aunque en todo lo exterior, incluso mi deseo de vida religiosa hubiera dificultades, decepciones o fracasos.

Yo comprendí la lección, me tranquilicé y me ofrecí a Nuestro Señor para todo lo que quisiera, para trabajar sin éxito, para ir de fracaso en fracaso y de decepción en decepción si tal era su gusto y con eso lo he de complacer. Pero yo pensé que tal cosa no podía proponerles a las hermanitas, que quizás no sentirían el mismo llamamiento y no estarían dispuestas a sacrificar, si fuera preciso, hasta el ideal mismo de la vida religiosa, tanto tiempo acariciado.

Comprendí al mismo tiempo, que más que una forma tal o cual de vida religiosa, más que de constituciones y de reglamentos que me había preocupado los últimos días, quería Nuestro Señor que constituyéramos un tipo de amor, no solo personal sino colectivamente. De amor personal a Él, como nuestros modelos Marta y María, que no se preocupaban de forma tal o cual de vida, sino de ir en pos del Maestro para amarlo y servirlo en cuanto Él quisiera.

Que Él [Nuestro Señor] quería contar con nosotras para todo, para hacer con nosotras cuanto quiera, sin que nos desanimemos, ni nos quejemos ni nos separemos de Él, ni dudemos de su amor.

Que yo se lo dijera sin timidez y que ellas ya lo sentirían en su corazón. Que lo demás, la forma de la vida religiosa, la llamada de la Iglesia o su aprobación, etc., eso corre de su cuenta, esa será la añadidura prometida a los que buscan su reino y su justicia.

Palabras del Director Nº 284 – Agosto de 2025 Una visita a Genazzano
Una visita a Genazzano
Palabras del Director Nº 284 – Agosto de 2025



Tesoros de la Fe N°284 agosto 2025


Al santuario de Mater Boni Consilii
Palabras del Director Nº 284 – Agosto de 2025 El amor a la Cruz y la necesidad de la inmolación Una visita a Genazzano El rosario en la cárcel Santa Rosa de Lima, los ángeles y el chocolate Santa Clara de Asís ¿La juventud fue hecha para el heroísmo o para el placer?



 Artículos relacionados
¿Cómo librarnos de los escrúpulos? Me encuentro sin luz y sin fuerzas. He sufrido por malos pensamientos o dudas contra la fe, pero me quedo siempre sin saber si consentí o no en ellos. Intento aclarar esto y comienzo a analizar mi propia conciencia, pero ahí las dudas contra la fe regresan...

Leer artículo

Que no se haga mi voluntad, sino la de Dios En la edición anterior se trató del amor eterno de Dios por sus hijos. En este número, presentamos algunas consideraciones de San Francisco de Sales sobre la conformidad con la voluntad de Dios, extraídas de la obra Pensamientos Consoladores. Los teólogos distinguen en Dios dos voluntades:...

Leer artículo

El Sacramento del Matrimonio - I Aterradoras son las estadísticas sobre el matrimonio en las últimas décadas. ¡Cuántos entrelazan sus manos sin la bendición de la Iglesia! ¡Qué grande y aterrador es el número de divorcios! ¿Quién puede medir la multitud de uniones infelices y pecaminosas?...

Leer artículo

San Guillermo de Bourges Guillermo de Donjeon, también conocido como Guillermo de Bourges, nació alrededor de 1140 en el viejo castillo de Arthel, cerca de Nevers, en el seno de la antigua familia de los condes de Nevers. Era uno de los ocho hijos de Balduino de Corbeil y Eustaquia de Châtillon...

Leer artículo

¿Por qué los paramentos son de diferentes colores? La Iglesia Católica se sirve de nuestros sentidos —el olor del incienso, los sonidos de las campanas y del coro, las imágenes de la Natividad, la Crucifixión y otras— para elevarnos en los misterios cíclicos de los tiempos litúrgicos...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino