Ambientes Costumbres Civilizaciones El Príncipe de la Paz

Plinio Corrêa de Oliveira



El mundo católico, y con él, todos los pueblos de la tierra se vuelven el día 25 de diciembre hacia el pesebre de Belén, a fin de adorar, lleno de fe, al Niño que ahí reposa, o admirar un aconteci­miento cuya explicación se busca en vano en las leyes que rigen los acontecimientos humanos.

En nuestra época de ruinas materiales y catástrofes morales, la Navidad surge como un punto luminoso de esperanza para las naciones que corren en busca de un orden que les asegure un bienestar aún no encontrado.

Lamentablemente, para la mayoría de los pueblos, la Navidad­ no pasa de uno de esos símbolos que exaltan las energías momen­táneamente, ¡sin infundirles un vigor nuevo y duradero!

Quieren la paz, la concordia, la felicidad, pero desean que todo ello les caiga del cielo sin la menor colaboración propia.

Este Niño que adoramos reverentes y que causa una admi­ración misteriosa a los que no lo conocen sino de nombre, es, el “Príncipe de la Paz” (Is. 9, 6), que trajo a la tierra, en la suavidad de su persona, todo el bien, ¡todo el amor capaz de hacer feliz al universo entero y a mil mundos, caso existiesen!­

Pero esa Paz está condicio­nada a una sola cosa: los hombres­ y las naciones deben some­terse a su Ley, a su Evangelio.­

Ésta es la Paz que el Señor Niño vino a traer a la tierra. Paz para cuya implantación deben cola­borar todos con su docilidad a la Ley Divina.   



La Mediación y el Cuerpo Místico de Cristo Palabras del director Nº 120 - Diciembre 2011 - Año X
Palabras del director Nº 120 - Diciembre 2011 - Año X
La Mediación y el Cuerpo Místico de Cristo



Tesoros de la Fe N°120 diciembre 2011


La Santa Casa de Loreto. Donde vivió la Sagrada Familia de Nazaret
Nº 120 - Diciembre 2011 - Año X ¿Qué es el amor sino exageración? Cuento de Navidad El último de los ángeles Nuestra Señora de Loreto Implacable persecución anticatólica en China Santo Tomás Becket El matrimonio civil La Mediación y el Cuerpo Místico de Cristo El Príncipe de la Paz



 Artículos relacionados
Desprecio pagano por la anciana que reza En nuestra época, toda impregnada de modernismo, de progresismo, de evolucionismo, es dura la condición de los ancianos. Hablamos aquí de los ancianos sin “maquillaje”, que no se avergüenzan de mostrar sus arrugas y sus cabellos blancos, que no esconden ni su edad,...

Leer artículo

«Dios no se encuentra en la agitación» Para los que saben cuál es el placer del recogimiento, está establecido un presupuesto precioso para la santificación. San Bernardo decía: “¡Oh beata soledad, oh sola beatitud!”. Pero para los que viven en el bullicio perpetuo, los que no saben ni quieren vivir fuera de él, cuántos ruidos sofocan la voz de la gracia…...

Leer artículo

Stein am Rhein Stein am Rhein —simplemente “Piedra junto al Rin”— es una minúscula ciudad de Suiza, pero llena de poesía, donde, como se aprecia en la fotografía superior, todo invita a una existencia cristiana, digna y cortés, de la que habla el Papa...

Leer artículo

Casas para el alma, y no sólo para el cuerpo Se diría que el talento y el lujo lucen en esta penumbra de simplicidad, como la luz brilla con mil diversas tonalidades en la meditativa y recogida oscuridad de la sala. Es la belleza específica de un ambiente pequeño burgués…...

Leer artículo

Si alguien tuviese una súbita perturbación en la vista, en los nervios o en la mente... El famoso cuadro de Velásquez es a justo título, una de las cúspides del arte. La gracia infantil de la Infanta, el cariño lleno de dignidad y respeto de las jóvenes que la sirven, etc. todo exhala un ambiente recogido, elevado, profundamente civilizado...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino