Ambientes Costumbres Civilizaciones La Catedral de Rouen

La gloria de Dios, cantada por la flecha de un templo altanero

Plinio Corrêa de Oliveira

 

ROUEN, la ciudad en donde Santa Juana de Arco fue martirizada por los ingleses, posee una de las catedrales góticas más bellas de Francia.

En la ilustración de la catedral, observen su enorme impulso hacia el cielo. La torre se va adelgazando, y se diría que su punta se va transformando en cielo. A tal punto que no se sabe bien si la punta es más aire que tierra, más luz que piedra. Demuestra una voluntad de subir, refleja una elevación de alma.

En el prefacio de su Historia de Santa Isabel de Hungría, Charles de Montalembert cuenta un hecho muy significativo. Un mahometano, apresado por los cruzados, recibió el permiso de viajar por Europa. Al ver las catedrales medievales, preguntó quién las había construido. Le señalaron al hermano lego de un convento y le explicaron: "Ésos son los hombres que construyen tales monumentos". Observó entonces el islamita: "¿Cómo pueden hombres tan humildes construir edificios tan altivos?"

 

Esa pregunta sintetiza el alma católica: humilde en cuanto a sí misma, pero insaciable de gloria para Dios.

En este templo religioso, la gloria de Dios es cantada por una flecha que, simbólicamente, alcanza un pináculo más alto que todos los edificios. Símbolo de la Iglesia y de la sociedad temporal católica. La Iglesia enseñoreándose sobre todo. Ella y la Cristiandad cantan la gloria de Dios.

 

Rouen, localizada al oeste de Francia (Normandía), es conocida como la ciudad-palco del martirio de Santa Juana de Arco, en 1431, en la Place du Vieux-Marché. Su monumento más prestigioso es la maravillosa Catedral de Notre-Dame de Rouen, obra maestra del arte gótico, construida entre los siglos XII y XV. Su fachada consta de tres portales y dos torres asimétricas —la Tour Saint-Romain y la Tour du Beurre. Su flecha, una aguja neogótica de hierro fundido, fue edificada entre 1825 y 1876, siendo la más alta de Francia; en la época de su construcción era la más elevada del mundo, con 151 metros de altura.

El amor en el matrimonio deformado por el romanticismo Palabras del director Nº 157 - Enero 2015 - Año XIV
Palabras del director Nº 157 - Enero 2015 - Año XIV
El amor en el matrimonio deformado por el romanticismo



Tesoros de la Fe N°157 enero 2015


Historia Sagrada
Nº 157 - Enero 2015 - Año XIV Medios de comunicación que ofrecen incienso a los ídolos del momento Los tres Reyes Magos camino de Belén Nuestra Señora de Donglü Se debe ser moderado en todo, incluso en la moderación Profecías que se cumplieron en Nuestro Señor Jesucristo San Francisco de Sales El amor en el matrimonio deformado por el romanticismo La Catedral de Rouen



 Artículos relacionados
Pedro niega a Jesús Por temor de que lo condenaran a la misma pena que a su Maestro, lo negó Pedro tres veces en casa de Caifás, asegurando que ni siquiera le conocía...

Leer artículo

La Doctrina Católica condena la pornografía El catecismo contiene igualmente una definición de la pornografía y recuerda el deber de las autoridades públicas de impedir la producción y la distribución de material pornográfico...

Leer artículo

El glorioso patriarca San José Pero San José, por haber sido el padre legal de Nuestro Señor y el casto esposo de María Santísima, alcanzó un grado de santidad y de gloria sin par en toda la Iglesia. Diversos teólogos, entre ellos San Francisco de Sales y San Alfonso María de Ligorio afirman que San José murió de amor de Dios...

Leer artículo

La Encarnación del Verbo de Dios Llegó, pues, el dichoso día en que despreciando el Altísimo los largos siglos de tan pesada ignorancia, determinó manifestarse a los hombres, y dar principio a la redención del linaje humano, tomando su naturaleza en las entrañas de María Santísima...

Leer artículo

Canonización de Francisco y Jacinta Marto Declaramos y definimos como santos a los beatos Francisco Marto y Jacinta Marto, y los inscribimos en el catálogo de los santos, estableciendo que, en toda la Iglesia, sean devotamente honrados entre los santos...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino