|
San Juan Bosco
La ley de los judíos prohibía que el sábado se dejaran en la cruz los cuerpos muertos; por esto, se dirigieron a Pilatos para pedirle que hiciera quebrar las piernas a los que habían sido crucificados, con el objeto de que murieran más pronto y fueran sepultados. Esto hicieron con los ladrones que aún vivían, pero como Jesús ya estaba muerto, le traspasaron el costado con una lanza y de la herida salió sangre y agua. Entonces, José de Arimatea, discípulo secreto de Jesús, se presentó valerosamente a Pilatos para pedirle su cuerpo y sepultarlo. Pilatos se admiró de que Jesús ya hubiera muerto y otorgó lo que se le pedía. Ayudado por Nicodemo, otro discípulo secreto de Jesús, José, bajó de la cruz el cuerpo de Jesús, lo ungió, lo embalsamó, lo envolvió en una sábana, y lo puso en un sepulcro nuevo abierto en la roca, donde ninguno aún había sido sepultado; cerró la entrada del monumento con una gran piedra y se fue. Algunas mujeres, entre las cuales estaba la Magdalena, miraron bien dónde lo habían puesto y también se fueron. Al recordar los sacerdotes y los fariseos que Jesús había dicho en vida que resucitaría, tres días después de muerto, se presentaron a Pilatos para pedirle que pusiera guardias en el sepulcro. Pilatos les contestó: —“Tenéis soldados, custodiadlo vosotros”. Fueron, pues, sellaron la piedra y pusieron guardias a fin de que nadie pudiese apoderarse del cuerpo de Jesús y dijera después que había resucitado. Pero Jesús era Dios omnipotente, dueño de la vida y de la muerte, y podía resucitar cuando quisiese y burlar todos los artificios de los hombres. Resurrección de Jesucristo Los profetas predijeron que el Mesías, después de haber sido crucificado por los de su nación, había de resucitar gloriosamente. También se cumplió en Jesucristo ese extraordinario acontecimiento. Permaneció tres días en el sepulcro, para que todos se convencieran de que había muerto de veras. La mañana del tercer día, Domingo de Pascua, se oyó un gran terremoto. El divino Salvador resucitó por su propia virtud y salió glorioso del sepulcro con el rostro más radiante que el sol y los vestidos más blancos que la nieve.
Resucitaron con Él algunos muertos y se aparecieron a muchas personas de Jerusalén. Atemorizados, ante aquel ruido y aquel prodigio, los soldados que estaban de guardia, cayeron como muertos. Vueltos en sí, huyeron y contaron a los sacerdotes lo que habían visto. Estos trataron de comprarlos ofreciéndoles dinero, para que dijeran que, mientras dormían, habían ido los discípulos y robado el cuerpo de Jesús. ¡Necedad de la obcecación judaica! Si dormían, dice san Agustín, ¿cómo pudieron ver? Y, si estaban despiertos, ¿por qué permitieron que se lo llevaran? María Magdalena, María la madre de Santiago y María Salomé, que habían ido por la mañana al sepulcro, lo encontraron abierto. Un ángel del Señor, bajado del cielo, había sacado la piedra que lo cubría y estaba sentado sobre ella. María Magdalena se apresuró a poner esto en conocimiento de los discípulos y los otros entraron en el monumento. Mientras estaban registrándolo, dos ángeles, con hábitos resplandecientes, les dijeron: —“No temáis; Jesús Nazareno, el que fue crucificado y a quien vosotros buscáis, ya no está aquí; ha resucitado. Id a buscar a los discípulos y anunciad a Pedro su resurrección”. Ellas salieron al instante y con grande alegría fueron a buscar a los apóstoles.
|
Ideología de Género Ofensiva radical para destruir la familia |
|
|
¿Sería teológicamente incorrecto rendir culto a una parte del Cuerpo de Jesús, como por ejemplo a su Corazón? Agradezco la sinceridad del lector y aprovecho la ocasión para hacer una recomendación importante: siempre es prudente informarse bien antes de aceptar invitaciones para participar en encuentros de “formación” religiosa. No siempre tales ambientes resultan seguros desde el punto de vista doctrinario; al contrario, pueden introducir, de manera sutil, dudas acerca de prácticas tradicionales de piedad o incluso sobre verdades fundamentales de la fe... |
|
Nuestra Señora de la Cabeza Inclinada “Unsere Liebe Frau mit dem Geneigten Haupt!” (Nuestra Señora de la Cabeza Inclinada). Así es conocida en toda Austria la milagrosa imagen encontrada en Roma (1610)... |
|
La Resurrección de Notre Dame Aunque podríamos pensar que un evento de naturaleza religiosa no convocaría a grandes figuras y líderes políticos, la realidad fue distinta. Más de 40 jefes de Estado y 150 personalidades, entre ellos Donald Trump y Volodímir Zelenski, se reunieron para rendir homenaje a esta joya de nuestra civilización... |
|
Anima Christi, sanctifica nos El Anima Christi se compone de doce súplicas que podemos dividir en dos partes bien diferenciadas. En las siete primeras, el fiel cristiano considera el Cuerpo y el Alma de Nuestro Señor Jesucristo... |
|
El pecado hace desgraciados a los pueblos Ciertamente que Dios nunca ni por nada abandona a su Iglesia; por lo cual nada tiene esta que temer de la maldad de los hombres. Pero no puede prometerse igual seguridad a las naciones cuando van degenerando de la virtud cristiana... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino