Virgen Inmaculada, que por vuestro santo Rosario extinguisteis otrora en el seno de la Iglesia la nefasta herejía de los Albigenses, por él liberasteis a la Cristiandad del peligro musulmán y robustecisteis la piedad de los fieles, extinguid también en el pueblo portugués, por la práctica más intensa de vuestra devoción, los gérmenes de muerte que hacen periclitar su fe, liberadlo de todos los peligros internos y externos que amenazan la pureza de sus costumbres, fortalecedlo más y más, haciendo rejuvenecer en él el genuino espíritu de piedad que en el pasado lo hizo un pueblo cristianísimo, fidelísimo y evangelizador. Y ya que por una inefable prueba de celestial predilección os dignasteis visitar a este pueblo que se ufana de ser vasallo vuestro, mostrándole desde los montes de Fátima cuán querido es a vuestro Corazón; no dejéis nunca, Madre amorosísima, de confortarlo con ese mismo amor de predilección. Posad sobre él miradas de misericordia, hacedle sentir más y más vuestra suavísima protección y los dulces atractivos de vuestro Corazón que es corazón de Madre. Bendecid, oh Virgen Inmaculada, la tierra que os dignasteis visitar, atraed a Vos a todos los portugueses, mostradles los tesoros de vuestro amor, reveladles los arcanos de vuestro Corazón materno, haced de cada corazón portugués un órgano que vibre de amor por Vos y de Portugal entero un Santuario de amor que corresponda con su filial afecto a vuestro cariño maternal, y así merezca ahora y siempre ser llamado la Tierra de Santa María. Así sea.
Oración compuesta por Mons. José Alves Correia da Silva, el 27 de enero de 1927 (cf. Documentación Crítica de Fátima, Selección de documentos 1917-1930, Santuario de Fátima 2013, p. 384).
|
Conmemoración de los Fieles Difuntos Gradual descristianización de las costumbres |
|
Misericordia y Severidad Nuestro Señor es por excelencia el modelo de bondad, pero también de combatividad. Sigamos sin restricciones los pasos de nuestro Divino Redentor. En su vida, pasión y muerte, el Divino Maestro nos dio magníficas lecciones de misericordia, pero además de ello fue el ejemplo —en el más alto... |
|
San Ildefonso de Toledo El padre Ribadeneyra, discípulo y biógrafo de san Ignacio de Loyola, llama a san Ildefonso —cuya fiesta conmemoramos el día 23 de enero— “luz de España, espejo de santos prelados, gloria de su Iglesia, ornamento de su patria y devotísimo capellán de la Virgen Nuestra Señora”... |
|
San Timoteo de Éfeso y San Tito de Creta Vamos a comentar la vida de dos fieles discípulos de san Pablo, que lo secundaron en sus viajes y merecieron participar así de su gloria, celebrada por la Santa Iglesia el 26 de enero: san Timoteo y san Tito... |
|
Los dos lagos Si existe una materia que no debería faltar, tanto en el hogar como en la escuela, es la educación de la pureza... |
|
La moralidad es el fundamento del orden social ASÍ COMO EL RAYO DE SOL entra por una rendija de la ventana para formar un pequeño escenario de luces y de sombras, así también la madre católica debe crear alrededor suyo, por su modo de ser, un ambiente propicio para la formación del subconsciente de sus hijos, haciendo con que las primeras nociones de moralidad y de buen comportamiento echen raíces en ellos... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino