Ambientes Costumbres Civilizaciones El hábito y el monje

Plinio Corrêa de Oliveira

Se diría que la afirmación de que el hábito no hace al monje, o que el uniforme no hace al héroe, es al mismo tiempo verdadera y falsa. En efecto, el hombre no se hace monje o militar auténtico tan solo por adoptar la vestimenta propia de ese estado. Pero el hábito monástico facilita al hombre de buena voluntad el llegar a ser un buen monje. Y lo mismo se puede decir del uniforme militar.

¿Cómo ilustrar en los estilos propios de esta sección el efecto de la indumentaria sobre el estado de espíritu de una persona?

Para no herir a nadie, dejemos de lado ejemplos demasiado recientes. Y tomemos como elemento de estudio una figura histórica que ya comienza a perderse en las brumas de un pasado remoto. Se trata de Guillermo II, rey de Prusia y emperador alemán: el Káiser.

Es imposible negar que Guillermo II fue militar hasta la médula de su alma. No fue un gran general, ni era esa su función. Pero su mentalidad, su estilo de vida, su estilo de gobierno, prueban que como hombre, como jefe de familia, como soberano, el Káiser fue siempre y ante todo: un militar.

*    *    *

Aquí aparece en una parada militar (arriba), entregando el bastón de mando a un oficial de alto rango. Espléndidamente uniformado, montando su corcel con una naturalidad llena de gallardía, el emperador se siente visiblemente en su ambiente propio, en una situación en que despliega toda su personalidad con seguridad, amplitud y brillo. El rostro, el porte, el gesto, reflejan la pasión militar que, cuanto más se exterioriza, tanto más se afirma.

Al contrario, vestido de civil (abajo), se diría que no se trata de la misma persona. Su personalidad aparece desteñida y su actitud forzada. Sus cualidades militares se vislumbran en la medida suficiente como para contrastar con la indumentaria. Si el Káiser y todas sus tropas hubieran tenido que usar esos trajes civiles, ¿el ejército alemán habría sido lo que fue?

Evidentemente no. Porque si el uniforme no hace al buen soldado, ayuda mucho al militar a adoptar el espíritu de su clase…

¿Y por qué, mutatis mutandis, no valdrá el mismo principio para el clero?

¿Estamos obligados a creer en todas las apariciones particulares? Cumpleaños de la Madre Superiora de las Hermanas de San Vicente de Paul
Cumpleaños de la Madre Superiora de las Hermanas de San Vicente de Paul
¿Estamos obligados a creer en todas las apariciones particulares?



Tesoros de la Fe N°273 setiembre 2024


La aparición del arcángel en México
Palabras del Director Exaltación de la Santa Cruz San Miguel del Milagro Las apariciones de la Virgen en Tre Fontane Conversar con Dios es tarea fácil y agradable San Cipriano de Cartago ¿Estamos obligados a creer en todas las apariciones particulares? El hábito y el monje Cumpleaños de la Madre Superiora de las Hermanas de San Vicente de Paul



 Artículos relacionados
Helado blasfemo Se diría que la imaginación de los blasfemos no tiene límites. El 19 de mayo pasado, cien helados o sorbetes elaborados con vino supuestamente consagrado y con su respectivo palito en forma de crucifijo, fueron entregados a los asistentes a la inauguración de una exhibición denominada...

Leer artículo

Valencianos bordan un manto para su patrona Cuando el manto fue presentado para su apreciación pública en el Salón Noble del Ateneo Mercantil, fue recibido con una cerrada ovación...

Leer artículo

Consejos de la Santísima Virgen para formar a los jóvenes La figura incomparable de San Juan Bosco, padre y maestro de la juventud, nos sorprende a cada momento. Su peculiar técnica de enseñanza —conocida como el método preventivo— ha formado a generaciones enteras en los países donde la vasta obra salesiana se implantó. ¿Cuál era el secreto de Don...

Leer artículo

Planes fantasiosos para reformar el matrimonio Todos conocemos la dolorosa crisis que atraviesa actualmente la familia. Todos oímos como crujen y se agrietan los muros de la sociedad, por haberse conmovido los cimientos de la vida social, es decir, la vida familiar...

Leer artículo

Una joven leyendo En el interior de esta luminosa estancia, sentada en un confortable sillón, una joven mujer lee tranquilamente. Con la cabeza ligeramente apoyada en uno de los brazos, y los labios entreabiertos, sumergida en la lectura, parece dialogar con el autor, preso en las páginas del pequeño libro que mantiene con tanta delicadeza y distinción en su otra mano...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino