Estimados amigos: El Catecismo de la Iglesia Católica nos enseña que: “La existencia de seres espirituales, no corporales, que la Sagrada Escritura llama habitualmente ángeles, es una verdad de fe” (n.º 328). Los testimonios son abundantes tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento y la Tradición es unánime al respecto. “Los ángeles son espíritus; pero no por ser espíritus son ángeles”, explica san Agustín. Y añade: “En realidad ‘ángel’ es el nombre de un oficio, no de una naturaleza. Si preguntas por el nombre de su naturaleza, es espíritu; y si preguntas por su oficio, es ángel. Cuando son enviados como mensajeros, entonces son ángeles. […] Así, los ángeles no se hacen espíritus, sino que se hacen ángeles al ser enviados por Dios a anunciar lo que él les mande” (Enarratio in Psalmum, 103, 1, 15). “Los que anuncian cosas de menor monta se llaman simplemente ángeles, y los que manifiestan las más importantes, arcángeles”, afirma san Gregorio Magno. Solamente conocemos a tres ángeles por su nombre propio: Gabriel significa “Fuerza de Dios”, Rafael “Remedio de Dios” y Miguel “¿Quién como Dios?”. “Cuantas veces se realiza algo que exige un poder maravilloso, es enviado San Miguel, para que por la obra y por el nombre se muestre que nadie puede hacer lo que hace Dios. Por eso, a aquel antiguo enemigo que aspiró, en su soberbia, a ser semejante a Dios… al fin del mundo, para que perezca en el definitivo suplicio, será dejado en su propio poder y habrá de pelear con el arcángel San Miguel, como afirma san Juan (Ap 12, 7)” (Homilías sobre los Evangelios 34, 7-10). En 1631, San Miguel se apareció al indio Diego de San Lázaro en México, para sofocar una epidemia que asolaba a los tlaxcaltecas, descendientes de los valientes guerreros que lucharon junto a Hernán Cortés. Sobre esta insigne aparición versa uno de los artículos que componen el presente número y cuya lectura recomiendo. En Jesús y María, El director
|
La aparición del arcángel en México |
|
La propina y su importancia social ¿A quién no le gusta ser bien tratado? Sobre todo hoy en día, cuando en los supermercados, en los centros comerciales o en internet las relaciones van asumiendo un carácter cada vez más impersonal y distante. Y la manera habitual de retribuir un buen servicio prestado es por medio de la propina…... |
|
Santa Maria in Via Creo que la frase “La abundancia de las aguas alegra la ciudad de Dios” proviene de las Sagradas Escrituras. En efecto, la naturaleza no ha podido ser más pródiga en favorecer a la Ciudad Eterna en este sentido... |
|
Santa Helena, Emperatriz Flavia Julia Helena, madre de Constantino el Grande, nació a mediados del siglo III, posiblemente en Drépano, en Bitinia (Asia Menor), más tarde llamada Helenópolis, en el golfo de Nicomedia. Sus padres eran de origen humilde... |
|
No tratemos a los lobos como si fueran ovejas perdidas* Una visión unilateral de la parábola del Buen Pastor lleva a algunos a abandonar a las ovejas fieles para ir en busca del lobo, ponerlo cariñosamente sobre los hombros, e introducirlo en el redil... |
|
San Miguel Febres Cordero Muñoz Convocados por el gran presidente católico Gabriel García Moreno, los Hermanos de las Escuelas Cristianas, o de La Salle, llegaron al Ecuador en 1863... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino