Palabras del Director Abril de 2018 – Año XVII

Estimados amigos:

Un peligro que se cierne en nuestros días sobre la familia es expuesto en la presente edición como Tema del Mes. El término con que él se define, deconstrucción, así como sus respectivas ideas erróneas, están siendo ampliamente difundidas por los medios de comunicación, universidades y círculos de avanzada. En consecuencia, valores religiosos, verdades inalterables, instituciones y costumbres son “deconstruidos”. Esta deconstrucción se enmarca en un proceso multisecular de disgregación, descrito por Plinio Corrêa de Oliveira en su obra “Revolución y Contra-Revolución”.

A partir de finales del siglo XIX, se desarrolló una escuela filosófica según la cual lo más importante del ser humano no sería su esencia —es decir, su unidad, verdad, bondad y belleza— sino su existencia. Esta corriente, llamada existencialista, viene produciendo una paulatina disminución de la importancia atribuida a las cualidades objetivas del ser, que son sustituidas por una creciente valorización de las experiencias individuales, sin vínculos con la Ley natural y el bien común.

En las décadas de 1950-60, Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir —marxistas confesos, promotores de desvíos morales— se irguieron como “profetas” del existencialismo, cuyos factores de demolición, disgregación y destrucción, apuntan especialmente a la familia, blanco preferencial de esta deconstrucción.

A partir del momento en que la célula básica de la sociedad deja de cumplir sus fines específicos, se multiplican los flagelos sociales: caída de la población, delincuencia juvenil y consumo de estupefacientes; consecuencias desastrosas de este proceso, que viene debilitando a la sociedad postmoderna.

Sin embargo, al otro lado del túnel de confusión e inversión de valores en que nos encontramos existe una luz. Esa luz es la luz de Fátima. Depositemos, pues, toda nuestra confianza en María Santísima que en 1917 prometió la victoria de la Cristiandad.

En Jesús y María,

El Director

Máquina, ídolo vulgar y deforme de un mundo materialista Los objetos preciosos y la doctrina católica
Los objetos preciosos y la doctrina católica
Máquina, ídolo vulgar y deforme de un mundo materialista



Tesoros de la Fe N°196 abril 2018


Defendamos la Familia Ante una insidiosa trama para destruirla
Abril de 2018 – Año XVII Los objetos preciosos y la doctrina católica Expresión de la destreza y elegancia en el arte del rejoneo Insidiosa trama para disolver la familia San Benito José Labre ¿Puede la Iglesia Católica aceptar a sacerdotes casados? Máquina, ídolo vulgar y deforme de un mundo materialista



 Artículos relacionados
¡Los videojuegos envician! Al comienzo no pasa de una inocente diversión. Se tiene el placer de dominar situaciones, ejercer un poder, controlar dificultades y sumergirse en un mundo de fantasía. Así es la primera reacción frente a las emociones de un videojuego...

Leer artículo

Satanismo social Más de la mitad de los jóvenes confiesa que tiene curiosidad por el satanismo; un joven de cada tres declara sentirse atraído; el 10% dice que si Satanás le asegurase la felicidad no tendría dificultad para seguirle. Signo éste de infelicidad y del sufrimiento que hay en el mundo actual...

Leer artículo

San Juan Eudes Precursor de la devoción a los Sagrados Corazones Fundador de dos congregaciones religiosas y de seis seminarios, fue un gran predicador popular, emprendió más de cien misiones. Dejó escritas innumerables obras ascéticas y místicas...

Leer artículo

Nada mejor que la canción de cuna de una madre La música adecuada puede tener un efecto de sosiego en los bebés. Por eso hay quien defiende que se les haga escuchar fragmentos serenos de música clásica para contribuir a su formación. Sin embargo, no es Mozart quien más impacto tiene en los bebés...

Leer artículo

La Virginidad de María La virginidad ante partum fue explícitamente revelada a los primeros cristianos. Desde muy pronto, verosímilmente desde que reconocieron que Jesús crucificado y resucitado era el Hijo del Dios eterno, debieron experimentar la curiosidad de saber cuál había sido su origen humano...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino