Verdades Olvidadas El Patrocinio de San José

El Congreso Constituyente del Perú

Considerando:

I. Que el pueblo desea la restitución de ciertos días festivos anteriormente suprimidos;

II. Que es conveniente acceder a su deseo, sin que perjudique a las labores de la industria y minería;

III. Que los peruanos profesan particular devoción al glorioso San José, y que casi en todas las iglesias de la República se celebra su conmemoración un día de cada mes;

Decreta:

Art. 1. El Ejecutivo encargará a los reverendos obispos y gobernadores eclesiásticos, repongan a la clase de festivos, en las capitales de departamento y de provincia, pero de ningún modo en la campiña y minerales, el segundo y tercero día de las tres Pascuas el de San Juan Bautista y el de San José, en la misma forma en que lo eran antes de la supresión.

Art. 2. El Congreso elige y toma por patrono de la República al glorioso San José, y la pone bajo su especial patrocinio. Su fiesta principal será de tabla con asistencia de las corporaciones, en todas las catedrales y matrices.

Comuníquese al Poder Ejecutivo para que disponga lo necesario a su cumplimiento, mandándolo imprimir, publicar y circular.

Dado en la sala del Congreso, en Lima,

a 14 de marzo de 1828.

 

Javier de Luna Pizarro, presidente

Gregorio Cartagena, diputado secretario

Nicolás de Piérola, diputado secretario

 

Por tanto, ejecútese, guárdese y cúmplase.

Dado en la casa del Gobierno, en Lima,

a 30 de marzo de 1828.

José de La Mar

 

(Por orden de S. E., Francisco Javier Mariátegui)

‹ Palabras del Director Nº 231 – Marzo de 2021 – Año XX Calendario del Bicentenario - Marzo 2021 ›
Calendario del Bicentenario - Marzo 2021 ›
‹ Palabras del Director Nº 231 – Marzo de 2021 – Año XX



Tesoros de la Fe N°231 marzo 2021


La Sagrada Túnica de Nuestro Señor Jesucristo Autenticidad confirmada por la Ciencia
Marzo de 2021 – Año XX El Patrocinio de San José Calendario del Bicentenario Marzo 2021 De la incredulidad a la autodestrucción La Sagrada Túnica de Nuestro Divino Redentor San Zacarías I El martirio de los Santos Inocentes Una plazuela de Venecia: Intimidad ceremoniosa y suave



 Artículos relacionados
La dignidad sacerdotal La dignidad del sacerdote es tal, que, según la expresión de san Agustín,* el Hijo de Dios encarna en sus manos como en otro seno de la Virgen...

Leer artículo

Meditación sobre la muerte: necesaria y saludable Considera que tierra eres y en tierra te has de convertir. Día llegará en que será necesario ir y pudrirse en una fosa, donde estarás cubierto de gusanos. A todos, nobles o plebeyos, príncipes o vasallos, ha de tocar la misma suerte...

Leer artículo

Educación de la docilidad Muchos padres se quejan de sus escasos éxitos en cuanto a la obediencia de los hijos. ¿Tienen estos la culpa de ello? ¿No es más bien culpa de los padres? Falla la obediencia porque falla la autoridad...

Leer artículo

Necesidad de resistir a las pequeñas tentaciones Aunque es cierto que hemos de combatir las grandes tentaciones con un valor invencible, y que la victoria que reportemos sobre ellas será para nosotros de mucha utilidad, con todo no es aventurado afirmar que sacamos más provecho de combatir bien contra las tentaciones leves; porque así como las grandes exceden en calidad, las pequeñas exceden desmesuradamente en número, de tal forma que el triunfo sobre ellas puede compararse con la victoria sobre las mayores...

Leer artículo

Nuestra Señora de Todos los Auxilios Para ubicar a Bretaña en el mapa de Francia, basta con distinguir la inmensa península que más se introduce en el Océano Atlántico...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino