¿Por qué llora Nuestra Señora? La imagen estaba allí…

Un acróbata desempleado llamado Jeff se presentó una mañana de julio en las dependencias de un famoso circo, en busca de un trabajo para sobrevivir. El dueño del circo fijó entonces una fecha para que demostrara sus habilidades e hiciera algunas pruebas.

El día señalado, al llegar al circo, Jeff notó, justo al lado de la abertura en la lona de la carpa que servía de puerta, una imagen de yeso de la Santísima Virgen con los brazos ligeramente abiertos hacia abajo, en actitud de bienvenida. Preocupado por conseguir un empleo, la vio con una mirada desatenta y siguió su camino.

Las pruebas no fueron nada fáciles: caminar en la cuerda floja, manejar una moto dentro del “globo de la muerte”, dar saltos mortales en el aire, etc. Pero Jeff tenía experiencia, lo hizo bien y fue contratado. Como estaba agotado, se fue a descansar. Y al pasar por la puerta, allí estaba la imagen de la Virgen María que había visto cuando llegó.

Luego comenzó la rutina de las actuaciones en el circo, en las que Jeff se estaba afianzando. Y todos los días, cuando llegaba, notaba la presencia de la imagen, siempre con los brazos ligeramente abiertos hacia abajo. Y cuando se iba, ella también estaba allí.

Así, pasaron muchas semanas, hasta que un día Jeff logró un éxito de taquilla. Su exhibición fue tan brillante que el público le dio una ovación de pie. Y al final de la presentación, numerosas personas fueron a saludarlo por su formidable actuación. Recibió tantas felicitaciones que fue el último en dejar el circo. Y como lo hizo, allí junto a la puerta estaba la estatua de la Inmaculada.

Como resultado de ese desempeño, Jeff adquirió fama y le aumentaron el sueldo.

Pasó algo más de tiempo hasta que, en una jornada particularmente difícil —¡oh infelicidad!— todos los números que realizó fueron un rotundo fracaso. Por poco no muere en la motocicleta que se desvió y atravesó el globo de la muerte; se cayó de la cuerda floja y quedó todo herido; se distrajo a la hora del salto mortal y terminó en medio de la multitud. Los abucheos siguieron, cada vez más fuertes. ¡Era una desesperación!

Ese día, Jeff salió del circo con la cabeza gacha, y al pasar por la puerta estaba la estatua de Nuestra Señora.

Llamado por el dueño del circo, se presentó al día siguiente, y cuando llegó, la estatua estaba allí.

Fue despedido. Su éxito anterior había sido olvidado y su reciente fracaso lo había descalificado para la función.

Estaba agobiado y al cruzar la puerta, miró por última vez a la imagen que estaba allí y —¡oh prodigio!— ¡La Virgen tenía una lágrima en los ojos! Jeff no pudo resistir más: se arrodilló llorando ante María Santísima, sollozando. En un instante comprendió que en toda su vida, con sus victorias, sus derrotas, sus alegrías y sus sufrimientos, así como con sus momentos triviales y rutinarios, en cada momento la Virgen estaba allí pidiéndole una mirada, rogándole un movimiento de alma vuelto hacia Dios, una conversión.

Y él, exclusivamente preocupado con su vida personal, su trabajo, su sueldo, sus diversiones, ahogó toda voz del alma, toda veleidad de cambio de vida.

Pero ahora, en un instante, una lágrima de la Santísima Virgen le había curado de tanta indiferencia, tanta frialdad, tanto distanciamiento de Ella. Lloraba amargamente sus pecados. Pero también eran lágrimas de felicidad, por haber escuchado finalmente esa insistente llamada de la gracia, a la que siempre se había negado escuchar.

*     *     *

Permítame, apreciado lector, una pregunta, si no soy indiscreto: ¿conoce usted a alguien que esté constantemente dando vueltas en la vida, pasando por alegrías y desilusiones, pero siempre frío e indiferente a los llamamientos que le hace la gracia para abrir los ojos y convertirse?

Si es así, cuéntele la historia de Jeff. Quién sabe si las lágrimas de la Virgen, derramadas abundantemente por sus imágenes en todo el mundo, finalmente lo convertirán.

El arriesgado número circense del “globo de la muerte” ha causado numerosos accidentes, algunos de ellos fatales

‹ Todo atentado contra la familia atenta contra la humanidad Funerales dignos de reyes ›
Funerales dignos de reyes ›
‹ Todo atentado contra la familia atenta contra la humanidad



Tesoros de la Fe N°227 noviembre 2020


La Medalla Milagrosa El ejemplo de santa Catalina Labouré
La deslumbrante arquitectura de Praga Noviembre de 2020 – Año XIX Todo atentado contra la familia atenta contra la humanidad La imagen estaba allí… Funerales dignos de reyes Intransigencia de los Santos: irreductible fidelidad a su misión San León Magno El Castillo de la Garza Blanca



 Artículos relacionados
El elevado precio de un pasatiempo “inofensivo” Los partidarios de la legalización de la marihuana prometieron una nueva era dorada fruto del aumento de los ingresos fiscales, la reducción de las ventas ilegales de droga y una mejora de la salud física y mental...

Leer artículo

Mensaje al Papa León XIV con motivo de su elección Con gran expectativa y júbilo, el director, redactores y colaboradores de la revista de cultura católica Tesoros de la Fe, queremos manifestar nuestras más sinceras felicitaciones y ofrecemos nuestras oraciones por Vuestra Santidad al ser elevado a la Cátedra de San Pedro como León XIV...

Leer artículo

María Santísima: La Santísima Virgen, por humildad, buscó durante su vida la oscuridad, siendo ésta necesaria también para ocultar su excelsa belleza y su esplendor. La devoción a Nuestra Señora fue siendo progresivamente explicitada por los teólogos y por el pueblo fiel a lo largo de los siglos...

Leer artículo

Plinio Corrêa de Oliveira, cultivó desde su infancia, los más excelentes valores cristianos En estas líneas, intenté dar algunos trazos de cómo Plinio, desde niño, ya respiraba valores contra-revolucionarios. Con los años, él creció ultramontano— como eran llamados en el siglo XIX los católicos antiliberales y fieles al Papado—, monarquista, antimodernista, católico en todas sus manifestaciones. Con la lectura de autores como De Bonald, Donoso Cortés, Veuillot, y de numerosos santos como San Pío X, él explicitó y formuló de modo sistemático sus teorías, su Weltanschauung(visión del universo), aunque todas ellas ya existían en su alma en estado germinal. ¿Cómo esta germinación fue posible en una ciudad moderna, incrustada en el Nuevo Mundo? ¿Por una gracia especialísima de la Santísima Virgen? Ciertamente sí. Pero ello nos lleva a otras consideraciones: si Dios suscitó una personalidad como la del Dr. Plinio, ¿no será esto una primera gracia y un primer paso para un cambio radical en el rumbo de los acontecimientos? ¿No estará próxima la restauración de la civilización cristiana?...

Leer artículo

Adoración de los Reyes Magos Los Reyes Magos, de acuerdo con la tradición, vinieron de Oriente trayendo sus regalos para el Niño Jesús...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino