Verdades Olvidadas Los objetos preciosos y la doctrina católica

San Jorge matando al dragón, Alemania, s. XVI – Pendiente de oro y piedras preciosas, Bóveda Verde, Dresde (Alemania)

No sería justo juzgar la profesión de orfebre en sí misma inútil o nociva, y ver en ella una injuria a la pobreza, casi un desafío lanzado a los que no pueden tener parte en ello. Sin duda, en este campo más que en otros, es fácil el abuso.

Frecuentemente, no obstante los límites que la conciencia recta fija para el uso de las riquezas, se ve a algunos hacer alarde de un lujo provocativo, sin ningún significado razonable y destinado solamente a la satisfacción de la vanidad que ignora, y por lo mismo insulta, los sufrimientos y las necesidades de los pobres.

Por otra parte sería injusto condenar la producción y el uso de los objetos preciosos, siempre que correspondan a un fin honesto y conforme a los preceptos de la ley moral.

Todo cuanto contribuye al esplendor de la vida social, todo cuanto pone de relieve los aspectos de alegría y solemnidad, todo cuanto hace resplandecer en las cosas materiales la perennidad y la nobleza del espíritu, merece ser respetado y apreciado.

 

Pío XII, Discurso al IV Congreso Nacional de la Confederación Italiana de Orfebres, Joyeros y Afines, 9 de noviembre de 1953,  in Discorsi e Radiomessaggi, v. XV, p. 462.

 

Palabras del Director Nº 196 - Abril de 2018 – Año XVII Expresión de la destreza y elegancia en el arte del rejoneo
Expresión de la destreza y elegancia en el arte del rejoneo
Palabras del Director Nº 196 - Abril de 2018 – Año XVII



Tesoros de la Fe N°196 abril 2018


Defendamos la Familia Ante una insidiosa trama para destruirla
Abril de 2018 – Año XVII Los objetos preciosos y la doctrina católica Expresión de la destreza y elegancia en el arte del rejoneo Insidiosa trama para disolver la familia San Benito José Labre ¿Puede la Iglesia Católica aceptar a sacerdotes casados? Máquina, ídolo vulgar y deforme de un mundo materialista



 Artículos relacionados
La sobreviviente (cuento) Adriana era una niña triste. No había pasado por ningún naufragio en alta mar, ni estuvo sujeta a las conmociones de algún terremoto. Sin embargo su vida era una historia de supervivencias ante peligros inminentes, de los cuales sólo escapó gracias al cariño especial que le tenía la Providencia Divina...

Leer artículo

Venecia y Florencia Los artistas venecianos casi siempre son más apasionados por los colores, mientras que los florentinos son más atraídos por las formas...

Leer artículo

Pastor alcanzado por un rayo Las gentes de la aldea estaban entregadas a sus labores cuando un rayo se ha precipitado sobre el árbol que cobijaba al pastor. En un instante sus ramas se han transformado en voraz tea encendida...

Leer artículo

Felicidad, sufrimiento y amor de Dios “Permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud” (Jn 15, 9-11)...

Leer artículo

El amor materno, sublimidad del género humano En el orden personal, la Providencia dispuso una afinidad y una amistad de convivencia que, salvo excepciones, es mayor que todas las demás: entre madre e hijo...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino