Estimados amigos: La mañana del 1º de julio de 1983, hace exactamente 35 años, cuando la fina garúa de junio aún bañaba nuestra capital, llegaba al aeropuerto Jorge Chávez procedente de los Estados Unidos, la Imagen Peregrina Internacional de Nuestra Señora de Fátima. En una gesta histórica, durante trece inolvidables días, la Sagrada Imagen cautivaría el corazón y el alma de sus fieles devotos tanto en Lima, como en Arequipa y Trujillo. Miles de estampas con el rostro de la Virgen que lloró milagrosamente en Nueva Orleans en 1972 fueron distribuidas. En el reverso de la misma se podía leer una oración —con licencia eclesiástica— que comenzaba así: “¡Oh!, Reina de Fátima, en esta hora de tantos peligros para nuestro País y todas las naciones de América Latina, apartad de ellas el flagelo del comunismo ateo. No permitáis que consiga instaurarse, en tantos países nacidos y formados bajo el influjo sagrado de la Civilización Cristiana, el régimen comunista que niega todos los Mandamientos de la Ley de Dios. Para esto, ¡oh, Señora!, mantened vivo e incre-mentad el rechazo que el comunismo ha encontrado en todas las clases sociales de América Latina”. En recuerdo de aquellas memorables jornadas, que fortalecieron nuestra fe para enfrentar durante dos décadas al terrorismo, transcribimos en esta edición el artículo Peregrinando dentro de una mirada, de Plinio Corrêa de Oliveira. Asimismo, publicamos un apetitoso menú con reflexiones de Nelson Ribeiro Fragelli, sobre los invalorables aportes de la culinaria francesa, como Tema del Mes. Esto como corolario de un anterior artículo suyo sobre el sacramento de la confesión (junio de 2017). El autor establece así una correlación entre confesión, culinaria y civilización. ¿Le sorprende amigo lector? —Entonces, no deje para después su lectura. En Jesús y María, El Director
|
Nobleza y refinamiento Un aporte de la cultura culinaria francesa |
|
¿Es lícito el matrimonio de un católico con alguien que no lo es? Para recibir la gracia sacramental del matrimonio no es necesario tener la intención expresa de recibir un sacramento; basta la intención de contraer un casamiento válido. Sin embargo, el matrimonio es un sacramento de los vivos, es decir, debe ser recibido en estado de gracia santificante, y quien se casa en estado de pecado mortal puede estar haciéndolo válidamente, aunque comete un sacrilegio... |
|
San Mateo Mateo, “hijo de Alfeo”, como dice san Marcos (2, 14), se llamaba también Leví, por la costumbre que tenían los hebreos de un segundo nombre, como Saulo y Pablo... |
|
La Virgen y el Rosario, en un sueño de Don Bosco Desde los remotos tiempos del Antiguo Testamento, Dios se sirvió en muchas circunstancias de los sueños para transmitir su voluntad a ciertas personas privilegiadas... |
|
Lourdes: milagros físicos para el bien de las almas Las peores enfermedades, los males más grandes, los sufrimientos más horrendos, la Santísima Virgen los puede curar... |
|
Abandonar la tradición es cortar sus propias raíces Permitid que un conciudadano vuestro de ayer rinda homenaje a uno de los valores más preciosos de la vida humana y más descuidados en nuestro tiempo: la tradición. Es un patrimonio fecundo, es una herencia a ser conservada... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino