Verdades Olvidadas Oración para alcanzar remedio en las actuales necesidades de la Iglesia

PADRE SANTO, que estáis en los cielos, no sois Vos desagradecido, para que piense yo dejaréis de hacer lo que os suplicamos, para honra de vuestro Hijo.

No por nosotros, Señor, que no lo merecemos, sino por la sangre de vuestro Hijo y sus merecimientos, y de su Madre gloriosa, y de tantos mártires y santos como han muerto por Vos.

¡Oh Padre Eterno! Mirad que no son de olvidar tantos azotes e injurias y tan gravísimos tormentos. Pues, Creador mío, ¿cómo pueden sufrir unas entrañas tan amorosas como las vuestras que lo que se hizo con tan ardiente amor de vuestro Hijo sea tenido en tan poco?

Estáse ardiendo el mundo, quieren tornar a sentenciar a Cristo: quieren poner su Iglesia por el suelo: desechos los templos, perdidas tantas almas, los Sacramentos quitados.

Pues, ¿qué es esto, mi Señor y mi Dios? O dad fin al mundo, o poned remedio en tan gravísimos males, que no hay corazón que los sufra, aún de los que somos ruines.

Os suplico, pues, Padre Eterno que no lo sufráis ya Vos, atajad este fuego, Señor, que si queréis, podéis; algún medio ha de haber, Señor mío: póngalo Vuestra Majestad.

Habed lástima de tantas almas como se pierden y favoreced vuestra Iglesia. No permitáis ya más daños en la Cristiandad, Señor; dad ya luz a estas tinieblas. Ya Señor, ya Señor, haced que sosiegue éste mar. No ande siempre en tanta tempestad esta nave de la Iglesia, y salvadnos Señor mío que perecemos. Amén.

 

SANTA TERESA DE JESÚS , sacada de varias de sus obras.

Palabras del Director Nº 202 - Octubre de 2018 – Año XVII La “ola celeste”: una ola celestial, una ola mariana
La “ola celeste”: una ola celestial, una ola mariana
Palabras del Director Nº 202 - Octubre de 2018 – Año XVII



Tesoros de la Fe N°202 octubre 2018


Hermana Lucía: “LA BATALLA FINAL...será acerca del matrimonio y la familia” Soplan vientos encontrados en Dublín
Octubre de 2018 – Año XVII Oración para alcanzar remedio en las actuales necesidades de la Iglesia La “ola celeste”: una ola celestial, una ola mariana Virgen Madre Aparecida: Reina y Patrona del Brasil San Remigio de Reims ¿Por qué Dios permite las enfermedades? El portón del Palais de Justice



 Artículos relacionados
Retrato de san Francisco Marto Francisco no parecía hermano de Jacinta sino en la fisonomía del rostro y en la práctica de la virtud. No era tan caprichoso y vivo como ella. Al contrario, era de un natural pacífico y condescendiente...

Leer artículo

Capítulo 7: Un secreto y un milagro Si las dos apariciones precedentes habían provocado las burlas de algunos, la curiosidad de muchos, y suscitado mociones de fe y piedad en otros, el anuncio que los videntes hicieron tras la tercera aparición tuvo el efecto de una bomba...

Leer artículo

Al alma angustiada Voz de Cristo, voz misteriosa de la gracia que resonáis en el silencio de los corazones, Vos murmuráis en el fondo de nuestras conciencias palabras de dulzura y de paz. A nuestras miserias presentes repetís el consejo del Maestro: «¡Confianza, confianza!»...

Leer artículo

En Fátima, Dios envió a la Reina de los Profetas Vistas en su conjunto, las apariciones de ­Fátima nos instruyen, por un lado, acerca de la terrible gravedad de la situación mundial y sobre las verdaderas causas de nuestros males...

Leer artículo

Santa María Francisca de las Cinco Llagas Vamos a presentar este mes la vida de una santa que, a pesar de ser una gran mística y con especial fama de milagrosa, es poco conocida en América Latina...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino