Palabras del Director Abril de 2020 – Año XIX

Estimados amigos:

El coronavirus ha irrumpido de un momento a otro en nuestras vidas. Domina los noticieros, mantiene a un tercio de la humanidad recluida en sus casas, tiene en jaque a monarquías y repúblicas, pone a prueba el sistema sanitario mundial y difunde el pánico por las redes sociales. Desde el Papa —pasando por gobernantes y especialistas— hasta el último de los hombres, solo hablan de él. Un pequeño virus parece doblegar al mundo entero. Dios, aparentemente, es el gran ausente.

Un verdadero apocalipsis para aquellos que no tienen fe.

En 1917, cien años atrás, la Madre de Dios vino a prevenirnos en Fátima: “no ofendan más a Dios, que ya está muy ofendido”. Anunció guerras, persecuciones, castigos y sufrimientos. Pidió el rezo del rosario, la práctica de la penitencia y una sincera conversión de vida. Finalmente prometió el triunfo de su Inmaculado Corazón.

A cada uno de sus devotos, en la persona de la vidente Lucía, dijo la Virgen: “¿Sufres mucho? No te desanimes. Yo nunca te dejaré. Mi Corazón Inmaculado será tu refugio y el camino que te conducirá hasta Dios” (13 de junio).

Para reflexionar al respecto, en la página web www.fatima.pe ponemos a disposición de nuestros lectores —y de todo aquel que desee aprovechar espiritualmente este tiempo— una importante y seleccionada literatura, que por motivos de espacio no tenemos condiciones de hacerlo aquí. Con una excepción digna de nota, la colaboración de John Horvat: “Remedio seguro contra la ‘coronafobia’”.

Que estas horas de incertidumbre, de aflicción, de inacción, de sufrimiento, despierten en nuestras almas el apetito de lo trascendente, de la contrición, de las verdades eternas.

Son los deseos de los redactores y voluntarios de Tesoros de la Fe.

En Jesús y María,

El Director

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Tesoros de la Fe N°220 abril 2020


Confianza en la Providencia Divina Remedio seguro contra la “coronafobia”
Refinamiento y dulzura de vivir Abril de 2020 – Año XIX La Iglesia no puede renunciar al deber de juzgar Vislumbrando en el Santo Sepulcro el arte gótico medieval Remedio seguro contra la “coronafobia” Santa Juliana de Cornillon Posesión y uso de armas nucleares, ¿qué dice la moral católica al respecto? La catedral de York



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