Hay que creer que la misma Reina celestial añadió gran virtud a esta oración fundada y propagada por el ínclito Patriarca Domingo, por inspiración e impulso de la Señora, como bélico instrumento y muy poderoso para dominar a los enemigos de la fe en un período muy contrario al nombre católico y muy semejante a este que estamos atravesando. Pues la secta de los herejes Albigenses, ya clandestina, ya manifiesta, había invadido muchas regiones; la infecta generación de los maniqueos, cuyos crueles errores reproducía, dirigía contra la Iglesia sus violencias y un odio extremado. Apenas podía ya confiarse en el apoyo de los hombres contra tal perniciosa e insolente turba, hasta que vino Dios con el auxilio oportuno, con la ayuda del rosario de María. De este modo, con el favor de la Virgen, vencedora gloriosa de todas las herejías, las fuerzas de los impíos quedaron extenuadas y aniquiladas, y la fe salva e incólume. La historia antigua, lo mismo que la moderna, conmemora con clarísimos documentos, muchos hechos semejantes sucedidos en todas las naciones y bien divulgados, ora sobre peligros ahuyentados, ora sobre beneficios obtenidos. Hay que añadir también a esto el claro argumento de que, tan luego fue instituida la oración del rosario, la costumbre de recitarla fue adoptada y frecuentada por todos los cristianos indistintamente. Efectivamente, la religión del pueblo cristiano honra con insignes títulos, y de varias maneras por cierto, a la Madre de Dios, que aunque saluda con tantas y tan augustas alabanzas, brilla una que aventaja a todas; siempre tuvo cariño singular a este título del rosario, a este modo de orar, en el que parece que está el símbolo de la fe y el compendio del culto debido a la Señora; y con preferencia lo ha practicado privada y públicamente en el hogar y en la familia, instituyendo congregaciones, dedicando altares y celebrando magníficas procesiones, juzgando que es el mejor medio de celebrar sus solemnidades sagradas o de merecer su patrocinio y sus gracias.
León XIII, encíclica Octobri mense, sobre el Rosario, del 22 de setiembre de 1891, in https://mercaba.org/LEON%20XIII/octobri_mense.htm.
|
Cristiandad Sacralidad en el orden temporal |
|
San Paulino de York Deseoso de llevar una vida más perfecta, el futuro Papa san Gregorio Magno vendió sus propiedades en Sicilia el año 574 tras la muerte de su padre y fundó allí seis monasterios... |
|
Las comidas frente a una pantalla nos llevan de vuelta a la prehistoria La reunión alrededor “del fuego, de la olla y de la mesa común, que ha contribuido a unir a los humanos durante al menos 150.000 años, podría desaparecer”, según el historiador anglo-español Felipe Fernández-Armesto... |
|
La Purísima de Macas En medio de la selva amazónica, en el oriente ecuatoriano, a poco menos de 30 km del imponente y aún activo volcán Sangay, se encuentra la ciudad de Macas... |
|
Jesucristo, Rey de reyes y Señor de señores Roma reinaba entonces en el universo y Satanás reinaba en Roma. Bajo el nombre de Júpiter, de Mercurio, de Apolo, de Venus, de una infinidad de dioses y diosas, se hacía adorar en toda Europa. Tenía sus templos, sus altares, sus sacrificios, sus fiestas, sus juegos solemnes en que a veces diez mil gladiadores se degollaban unos a otros entre los aplausos de cien mil espectadores... |
|
La humanidad después del pecado original La Providencia Divina concedió a cada animal los medios de defensa y de ataque propios. Los insectos muy pequeños tienen facilidad para huir. La desproporción de fuerzas entre el tigre y el hombre es mucho menor de que entre el hombre y la mosca. Pero la mosca fácilmente escapa y no se consigue cogerla. Su propia pequeñez es su defensa... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino