Aún cuando se considere veraz el hecho de que el oro fuera el objetivo principal en la mente de los conquistadores españoles del Nuevo Mundo, es un hecho histórico que en dicha conquista, desde los confines más septentrionales de México hasta el extremo sur de Chile, la religión jugó siempre un papel muy importante, y la marcha triunfal del estandarte de Castilla fue también el avance glorioso de la cruz del Salvador. Que la religión fue la nota primordial de las cruzadas americanas es evidente por la historia de su origen; la aprobación que les diera el Sumo Pontífice; la multitud de abnegados misioneros que siguieron la estela de los conquistadores para salvar las almas de los conquistados; las reiteradas instrucciones de la Corona, cuyo propósito principal era la conversión de los indígenas; y por los actos de los propios soldados.
Julián Moreno-Lacalle, Perú, in The Catholic Encyclopedia; resumiendo a Prescott en La Conquista del Perú, l. II, c. 3.
|
Fiesta de Gloria y de Paz Junto al nacimiento, una meditación de Navidad |
|
¡No abuséis de la misericordia! Prestad atención a mis razones , derramaré mi espíritu sobre vosotros, quiero comunicaros mis palabras... |
|
San José Sánchez del Río La Constitución Mexicana de 1917, de carácter esencialmente socialista, desencadenó un terrible conflicto que sometió a la Iglesia al estricto control del Estado; reguló la predica católica, asignó un número determinado de sacerdotes por estado, expulsó del país a todos los religiosos no mexicanos, limitó la asistencia a misa, los bautizos, matrimonios, sacramentos y limosnas... |
|
El maravilloso esplendor de las ceremonias navideñas de antaño El bello día de Navidad, día que había yo deseado tanto ver en Roma, se desarrolló a mi entero gusto, en plena armonía con la fiesta... |
|
San Edmundo Campion Edmundo nació en Londres el 24 de enero de 1540. Su padre, “un librero muy honesto”, lo educó piadosamente en la religión católica... |
|
La catacumba de San Calixto VISITÉ EN COMPAÑÍA de unos amigos la catacumba de San Calixto, en Roma. Sus corredores estrechos dan la impresión de que sus dos paredes se encontrarán en lo alto, causando cierta sensación de asfixia. Por todas partes se veían sepulturas... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino