Aún cuando se considere veraz el hecho de que el oro fuera el objetivo principal en la mente de los conquistadores españoles del Nuevo Mundo, es un hecho histórico que en dicha conquista, desde los confines más septentrionales de México hasta el extremo sur de Chile, la religión jugó siempre un papel muy importante, y la marcha triunfal del estandarte de Castilla fue también el avance glorioso de la cruz del Salvador. Que la religión fue la nota primordial de las cruzadas americanas es evidente por la historia de su origen; la aprobación que les diera el Sumo Pontífice; la multitud de abnegados misioneros que siguieron la estela de los conquistadores para salvar las almas de los conquistados; las reiteradas instrucciones de la Corona, cuyo propósito principal era la conversión de los indígenas; y por los actos de los propios soldados.
Julián Moreno-Lacalle, Perú, in The Catholic Encyclopedia; resumiendo a Prescott en La Conquista del Perú, l. II, c. 3.
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