Estimados amigos: La figura de san Nuno Álvares Pereira (1360-1431), noble caballero, estratega militar y monje carmelita, siempre gozó de una notable fama y estima en tierras portuguesas. Héroes y santos, aunque a diversos títulos se les rinda culto, admiración o pleitesía, parecerían a simple vista términos contradictorios, ya que tales predicados no podrían coexistir en una misma persona. Sin embargo, he aquí un caso incontestable. Poseedor de una gran fortuna, Nuno fue apodado en vida como “el santo condestable”, al haber sido nombrado Condestable de Portugal —es decir, comandante en jefe del ejército— por el rey Juan I. Reconocido como héroe nacional, al vencer a los castellanos en diversos enfrentamientos armados, particularmente en la célebre batalla de Aljubarrota, en la que demostró su genio militar. Con ello se consolidó la independencia portuguesa, firmándose el tratado de paz de Ayllón. Querido y venerado por sus soldados, se alejó de la vida militar, repartió sus cuantiosos bienes y se hizo carmelita. A su muerte fue llorado por todo el reino. Beatificado en 1918, fue canonizado por el Papa Benedicto XVI como san Nuno de Santa María, el 26 de abril de 2009. En su tumba, en el Carmen de Lisboa, se grabó el siguiente epitafio: “Aquí yace aquel famoso Nuno, el Condestable, fundador de la serenísima Casa de Braganza, excelente general, beato monje, que durante su vida en la tierra tan ardientemente deseó el Reino de los Cielos, y después de su muerte, mereció la eterna compañía de los santos. Sus honras terrenales fueron incontables, pero les dio la espalda. Fue un gran príncipe, pero se hizo humilde monje. Fundó, construyó y dedicó esta iglesia donde descansa su cuerpo”. Deseándoles una grata y provechosa lectura de cuantos artículos componen el presente número de su revista Tesoros de la Fe, me despido. En Jesús y María, El Director
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San Nuno Álvares Pereira Noble guerrero y carmelita portugués |
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Instituciones altamente aristocráticas Habrá sorprendido a más de uno cuando el augusto pontífice Pío XII, en un discurso a la nobleza romana (16-1-1946), afirmó que todos los pueblos, sin exceptuar los democráticos, deben tener instituciones altamente aristocráticas: “De ahí que en todos los pueblos civilizados existan y tengan influencia instituciones eminentemente aristocráticas en el sentido más alto de la palabra, como son algunas academias de vasto y bien merecido renombre... |
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La maternidad divina de María Algunos predicadores —como san Bernardino de Siena, el padre Monsabré, etc.— exaltando en demasía las glorias del sacerdocio, llegaron a decir que la dignidad del sacerdote es mayor que la de la Santísima Virgen... |
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Después del Juicio Final, ¿ya no existirá el Purgatorio? Según la enseñanza de la Iglesia Católica, el Purgatorio existe para la purificación de las almas que mueren en estado de gracia, pero que todavía necesitan ser purificadas de la escoria de los pecados pasados y pagar la pena temporal debida por ellos... |
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La carta Un cardenal romano lee una carta, mientras que en una actitud respetuosa el fraile franciscano que la ha traído espera la respuesta... |
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El martirio de María ES CIERTO QUE cuanto más se ama una cosa, tanto más se siente la pena de perderla. La muerte de un hermano causa más aflicción que la muerte de un jumento, la de un hijo más que la de un amigo. Para comprender, pues, dice Cornelio Alápide cuán vehemente fue el dolor de María en la muerte de su Hijo, era preciso comprender cuánto era el amor que le tenía; pero ¿quién podrá medir este amor?... |
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