Plinio Corrêa de Oliveira En su expresión más exacta, el ángel arcabucero se asemeja a un gentilhombre según el estilo de los guerreros en parte de los siglos XVII y XVIII, especialmente durante la época de Luis XIV, rey de Francia. Este ángel aparece como un guerrero vestido con mucho donaire, pero que deja traslucir su naturaleza angélica y cualquier cosa de luminoso que lleva dentro. Su levedad produce la impresión de que la acción de la gravedad no le pesa y que, cuando marcha, va de un sitio a otro con un paso tan ligero como el de un pájaro que anda por el suelo entre dos vuelos. No da la impresión de que el arcabuz le pese. Está mirando a lo lejos con el fin de disparar, pero sin necesidad de forzar la vista.
Está en una actitud muy aguerrida, sin embargo no da la idea de que su oponente le ofrezca un obstáculo válido. Es perfectamente un ángel que no encuentra obstáculos ante sí porque el adversario ya está liquidado, tendido en el suelo. Es un ángel de triunfo, que destruye a quien desea. Aún más. Es un ángel que tiene un rey. Y ese rey es Dios. El está en la presencia de Dios. Esto indica que no es un ángel directamente orante, ni musicante, como los bellos ángeles de Fra Angelico. Pertenece al número de aquellos ángeles luchadores que brillan en presencia del Señor Dios de los Ejércitos, cuya lucha saben que es música para los oídos del Dios de todas las venganzas. Ellos traban una lucha sin odio; pero ejecutan los decretos de Dios con una decisión única.
|
En el Arte Culinario |
|
Sólo es camembert si es elaborado según la tradición Se atribuye la invención del famoso queso Camembert a Marie-Catherine Fontaine, que se convirtió en Marie Harel al casarse con Jacques Harel el 10 de mayo de 1785... |
|
Moderación, la gran exageración de nuestra época RESUMAMOS EN DOS PALABRAS nuestro artículo anterior. La exageración es un defecto que puede corromper cualquier virtud. El amor a la patria, por ejemplo, es una cualidad, pero la estatolatría es un defecto. La justicia también es una cualidad, pero su exageración puede transformarla en dureza y hasta en crueldad. La intransigencia es una virtud, pero si es llevada al exceso puede llegar al sectarismo. Y así en adelante... |
|
El despertar de un pueblo, en los confines de Europa Como tantos de nosotros que residimos en Europa, a menudo me pregunto, con cierta tristeza, sobre el evidente declive de la fe cristiana en nuestras sociedades. Nuestras iglesias se están vaciando, nuestras tradiciones están desapareciendo y una cierta letargia parece paralizar los corazones... |
|
La virtud y el vicio se destacan en la persona noble El último fruto de la nobleza es que, así como una misma piedra preciosa refulge más engastada en oro que en hierro, así las mismas virtudes resplandecen más en el varón noble que en el plebeyo... |
|
Nadie puede servir a dos señores Quienes buscan servir a dos señores son mucho más peligrosos y más funestos que los enemigos declarados, no sólo porque los secundan en sus esfuerzos, sino también; porque toman una apariencia de integridad y de doctrina irreprochable... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino