Verdades Olvidadas No confundamos humildad con debilidad

La predicación de San Pablo en el Areópago de Atenas, Rafael Sanzio (pintor) y Jan van Tieghem (tapicero), s. XVI – Seda y lana, Palacio Real de Madrid

Trabajó [san Pablo] con todo el fervor del alma de apóstol para que los hombres conocieran a Jesucristo más y mejor, y no lo conocieran tanto por las cosas que tenían que creer como por las cosas que tenían que vivir. Pues predicó todos los dogmas y preceptos de Cristo, incluso los más severos, sin ninguna reticencia ni suavización: habló de humildad, abnegación, castidad, desprecio por las cosas terrenales, perdón de los enemigos, y otros temas similares.

Tampoco tuvo miedo de proclamar que es necesario elegir entre Dios y Belial, ya que no es posible servir a ambos; que todos, tan pronto como dejen esta vida, deben tener un juicio terrible; que con Dios no es posible transigir: o se espera la vida eterna si se observa toda la ley, o bien tendrá que temer al fuego eterno quien, para satisfacer las pasiones, ha descuidado su propio deber.

El Predicador de la verdad nunca pensó que debería abstenerse de estos argumentos porque, dada la corrupción de los tiempos, podrían parecer demasiado severos para aquellos a quienes hablaba.

Está claro, por tanto, cuánto deben ser desaprobados aquellos predicadores que, para no molestar a los oyentes, no se atrevan a tocar ciertos temas de la doctrina cristiana. ¿Quizás el médico le dará remedios inútiles al paciente si rechaza los útiles? Por lo demás, en esto se mostrará la virtud y habilidad del orador, si logra que las cosas que son ingratas se hagan agradables al exponerlas.

 

 

S. S. Benedicto XV, encíclica Humani generis redemptionem, sobre la predicación de la Palabra de Dios, n.º 11, 15 de junio de 1917.

‹ Palabras del Director Nº 295 – Julio de 2026 En ciertos restaurantes, los celulares ya no tienen cabida en la mesa ›
En ciertos restaurantes, los celulares ya no tienen cabida en la mesa ›
‹ Palabras del Director Nº 295 – Julio de 2026



Tesoros de la Fe N°295 julio 2026


Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico
Palabras del Director Nº 295 – Julio de 2026 No confundamos humildad con debilidad En ciertos restaurantes, los celulares ya no tienen cabida en la mesa Cómo la Virgen María nos devolvió el color azul San Enrique II ¿En qué consiste la indefectibilidad de la Iglesia? El traje, espejo de una época Volviendo del mercado



 Artículos relacionados
San Hilarión, el Grande The Catholic Encyclopedia, en su sección “Padres de la Iglesia”, transcribe la Vida de san Hilarión escrita por san Jerónimo, con la siguiente anotación: “La vida de Hilarión fue escrita por Jerónimo el año 390 en Belén. Su objetivo era promover la vida ascética a la que estaba consagrado...

Leer artículo

Refinamiento y especialidad de la culinaria francesa En Francia se realizan a cada momento congresos, conferencias, encuentros, exposiciones culinarias. Libros y artículos sobre este tema vienen a luz continuamente. La mesa está en el centro de la cultura del país...

Leer artículo

La expiación de los pecados y el papel del mérito Todo pecado causa en el pecador doble estrago: mancha su alma y le hace merecedor del castigo...

Leer artículo

Las apariciones de la Virgen en Tre Fontane El 12 de abril de 1947, y luego tres veces más en el mes de mayo siguiente, la Santísima Virgen se apareció al conductor de tranvías Bruno Cornacchiola en la zona de Tre Fontane, en Roma, cerca del lugar del martirio de san Pablo...

Leer artículo

Rosa de Santa María Vida de Santa Rosa de Santa María, natural de Lima y Patrona del Perú. Poema Heroico por Don Luis Antonio de Oviedo y Herrera (1636-1717), Caballero del Orden de Santiago, Conde de la Granja...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino