¿El pueblo de Dios será arrebatado al final de los tiempos? ¿O seremos juzgados el último día?
Los hombres sólo serán juzgados en su conjunto en el juicio final, mediante el cual se manifestará toda la verdad sobre la humanidad. Será una grandiosa lección de Historia, dictada por el propio Dios. “... el Señor mismo, a la orden dada por la voz de un arcángel y por la trompeta de Dios, bajará del cielo...” (1 Tes. 4, 16). Se dará entonces la resurrección de los muertos, seguida del juicio universal con la sentencia definitiva y pública. Los buenos subirán al Cielo y los réprobos serán lanzados al infierno. Y el mundo será renovado, pues “esperamos, según nos lo tiene prometido, nuevos cielos y nueva tierra, en los que habite la justicia” (2 Pd. 3, 13).
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¡Recemos el Rosario todos los días! |
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¿Todo termina con la muerte? ¡Gracia y Paz! Solicito su aclaración sobre una afirmación que leí en el libro Los Ángeles, del padre Reis: “Dios nos destinaba dos paraísos: uno celestial y uno terrenal. Terminado el pecado todo será recompuesto como en el principio y la tierra quedará para recreo de los elegidos ya que, participando de todos los dotes del cuerpo y del alma gloriosos de Jesús, vendremos a este mundo con la rapidez del pensamiento”... |
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¿El tiempo en la tierra y en el purgatorio corren paralelamente? El tiempo, así como el espacio, son nociones relacionadas al universo material: como lo explica la sana filosofía, y los científicos modernos lo admiten, el tiempo y el espacio comenzaron a existir en el “instante cero” de la Creación, es decir, ¡en el momento en que Dios pronunció su fiat!... |
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¿Qué sentido tiene la vida presente frente a la muerte? Si todo termina con la dispersión de las cenizas en los límites de un club, si todo termina con la disolución del ser humano en la nada, es forzoso reconocer que la vida humana no tiene sentido. Y sería pura fantasía aquella apetencia del Ser Absoluto, que San Agustín coloca en el fondo del corazón humano... |
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¿Conservarán los cuerpos, después de la resurrección, las marcas o heridas ocasionadas durante la vida? Cuando Nuestro Señor Resucitado se presentó a los Apóstoles portando las marcas gloriosas de la Pasión, sus cicatrices eran luminosas y denotaban que ahí estaba ¡el Redentor del mundo! ¿cómo entender esto?... |
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El infierno existe y es eterno Hoy en día hay mucha dificultad en aceptar el dogma de la existencia del infierno y de la eternidad de sus penas. Esta dificultad nace de una idea errada, una idea sesgada de Dios. No se tiene en cuenta que si Él es la suma Bondad, es también la suma Justicia, y por lo tanto debe tratar a cada uno perfectísimamente según sus merecimientos... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino