La Palabra del Sacerdote Juicio particular, juicio final y resurrección de los muertos

PREGUNTA


¿Cuando uno de nosotros muere, adónde va nuestra alma?

Puesto que resucitaremos en el último día, si sólo resucita el cuerpo, ¿dónde queda el alma en este lapso de tiempo?


RESPUESTA


Después de la muerte, comienza inmediatamente el juicio particular, en el cual se determina de manera irrevocable nuestra suerte por toda la eternidad. El juicio particular será confirmado públicamente por ocasión del juicio final, en el fin del mundo.

El alma del hombre que muere en estado de gracia, sin pecados veniales y sin pena que expiar por los pecados cometidos en vida, pero ya perdonados en la confesión, va directamente al Cielo.

No obstante, si el alma tiene pecados veniales (pecados leves, que no impiden la amistad con Dios) o necesita aún expiar las penas debidas a los pecados ya perdonados, antes de ir al Cielo a gozar de la felicidad eterna, deberá pasar por el Purgatorio.

En ese lugar de purificación, el alma no ve a Dios y sufre graves penas, de acuerdo con la mayor o menor expiación que debe hacer por sus pecados. El tiempo de permanencia en el Purgatorio y las penas que se sufren en él pueden ser mitigadas por las oraciones y sacrificios que nosotros, aquí en la tierra, ofrecemos por las almas del Purgatorio; más aún, por las Misas mandadas a celebrar en beneficio o sufragio de esas almas.

Aquel que muere en estado de pecado mortal va directamente al infierno acto seguido de su juicio particular.

Elocuente inscripción en el muro del cementerio de Bilbao

Por lo tanto, el alma obtiene su destino eterno inmediatamente después de la muerte, quedando separada del cuerpo hasta el juicio final, en el fin del mundo.

Después de la resurrección general, el alma y el cuerpo se unen nuevamente, lo que aumenta la felicidad y el gozo de los justos en el Cielo, así como el tormento de los condenados en el infierno. Pues el cuerpo pasará a ser un elemento más de gozo o de sufrimiento para el hombre.

Contrariamente a lo que afirman espiritistas y ciertas personas supersticiosas, las almas, una vez separadas de los cuerpos por la muerte, no quedan “vagando” por los espacios o “aprisionadas” en algún lugar de la tierra.

Tampoco se pueden “reencarnar”. El alma no es un espíritu “encarnado” en un cuerpo, sino un espíritu unido a él, y esta unión sólo es posible con aquel cuerpo para el cual Dios creó aquella alma. El alma es creada por Dios en el mismo momento que es infundida en el cuerpo del niño, lo que se da acto seguido a la concepción, según la doctrina generalmente aceptada en nuestros días.     



San Pascual Bailón ¿Todos los pueblos del Antiguo Testamto ya resucitaron?
¿Todos los pueblos del Antiguo Testamto ya resucitaron?
San Pascual Bailón



Tesoros de la Fe N°77 mayo 2008


¡Recemos el Rosario todos los días!
La Virgen del Rosario El amor materno; sublimidad del género humano Mes de María Consideraciones sobre la oración (IV) San Pascual Bailón Juicio particular, juicio final y resurrección de los muertos ¿Todos los pueblos del Antiguo Testamento ya resucitaron? ¿Cómo será el fin de los tiempos?



 Artículos relacionados
¿Cómo será la vida después de la muerte? Tengo una duda al respecto de la siguiente cuestión. Perdí a una amiga que sufría de una enfermedad en la sangre, y debido a ello tuvo varias modificaciones corporales como hinchazón, marcas en el cuerpo, etc. Después de la muerte, si ella estuviera en la gloria de Dios, estas señales...

Leer artículo

¿En el Juicio Final, hasta los pecados más ocultos serán exhibidos? Toda convivencia humana se volvería insoportable si cada uno se enterara de los pecados ocultos de los otros. No obstante, el día del Juicio, esa necesidad cesa, pues la convivencia a partir de entonces será en la morada celestial, en condiciones totalmente diferentes...

Leer artículo

¿Cómo será el fin de los tiempos? Los hombres sólo serán juzgados en su conjunto en el juicio final, mediante el cual se manifestará toda la verdad sobre la humanidad. Será una grandiosa lección de Historia, dictada por el propio Dios...

Leer artículo

Apocalipsis, internet y fin de los tiempos El Apocalipsis es uno de los libros de la Biblia más difíciles de ser interpretados. Así, las interpretaciones dadas por los exegetas católicos son de lo más variadas, y en consecuencia no podemos presentar aquí un tratado completo sobre el asunto...

Leer artículo

Los ateos o agnósticos no tienen razón en sus dudas acerca de la existencia de Dios Me permito un paréntesis, para aclarar que el ateo es aquel que niega la existencia de Dios, mientras que el agnóstico declara no saber si Dios existe o no. Y este último adopta una filosofía de vida comodista, pasando a vivir como si Dios no existiese...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino