Lectura Espiritual ¿Por qué estudiar la Religión? (II)

 

Continuamos con el desarrollo de algunos temas de Apologética* que iniciamos en la última edición, con argumentos probando la existencia de Dios — supremo y eterno, creador y conservador del universo.

 

Creación de los animales, Tintoretto, 1551-52 — Gallerie dell’Accademia, Venecia, Italia

 

 

1.- ¿Cuál es la verdad primera, que ningún hombre puede ignorar?

La existencia de Dios, es decir, de un Ser eterno, necesario e infinitamente perfecto, Creador de cielos y tierra, absoluto Señor de todas las cosas, a las que Él gobierna con su Providencia. Ésta es la verdad fundamental, sobre la que descansa el edificio augusto de la religión, de la moral, de la familia y de todo el orden social.

Si no hay Dios, la religión es completamente inútil.

La moral carece de base si Dios, en virtud de su santidad, no establece una diferencia entre el bien y el mal; si con su autoridad suprema no hace obligatorias las normas de esa moral, y si con su perfecta justicia no premia el bien y castiga el mal.

Es imposible concebir la familia y la sociedad, sin leyes, sin deberes, sin las virtudes de la caridad y otras; y todas estas virtudes, si Dios no existiera, serían puras quimeras.

2.- ¿Podemos estar seguros de la existencia de Dios?

Sí, tan seguros podemos estar de que Dios existe, como de que existe el Sol. Es verdad que a Dios no lo vemos con los ojos corporales, porque es un espíritu puro; pero son tantas las pruebas que nos demuestran, sin lugar a dudas, su existencia, que sería necesario haber perdido por completo la inteligencia, para afirmar que Dios no existe.

No puede la mente humana comprender la naturaleza íntima de Dios ni los misterios de la vida divina; pero sí puede establecer con plena certeza el hecho de su existencia y conocer algunas de sus perfecciones. A Dios no lo podemos ver, ciertamente, con los ojos del cuerpo, pero sí podemos contemplar sus obras. Así como por la vista de un cuadro deducimos la existencia del pintor que realizó la obra —puesto que la existencia del efecto supone la existencia de la causa que lo produjo—, así también podemos remontarnos de los seres creados al Creador, causa primera de todo cuanto existe. Esto es lo que afirma el Concilio Vaticano I: “Con la luz natural de la razón humana puede ser conocido con certeza, por medio de las causas creadas, el Dios único y verdadero, Creador y Señor nuestro”.

3.- ¿Cómo se demuestra, por la existencia del universo, la existencia de Dios?

La razón nos dice que no hay efecto sin causa. Vemos un edificio, un cuadro, una estatua; al punto se nos ocurre la idea de un constructor, de un pintor, de un escultor, que hayan hecho esas obras. Del mismo modo, al contemplar el cielo, la tierra y todo cuanto existe, pensamos que todo ello debe tener alguna causa; y a esa causa primera del mundo le llamamos Dios. Luego, por la existencia del universo podemos demostrar la existencia de Dios.     

 


* Extractos del libro La Religión Demostrada, del padre P. A. Hillaire (Editorial Difusión, Buenos Aires, 8ª edición, 1956, pp. 2 y ss.).

Dolores y alegrías se entrelazaron continuamente en la vida de la Madre de San Marcos Evangelista
San Marcos Evangelista
Dolores y alegrías se entrelazaron continuamente en la vida de la Madre de



Tesoros de la Fe N°88 abril 2009


¡Victoria! Tú reinarás. ¡Oh cruz! Tú nos Salvarás
Tradiciones y Joyas para la Pascua Dolores y alegrías se entrelazaron continuamente en la vida de la Madre de Dios ¿Por qué estudiar la Religión? (II) San Marcos Evangelista ¿El infierno está vacío?



 Artículos relacionados
El hombre necesita de una religión La religión es el lazo que une al hombre con Dios. Este lazo se compone de deberes que el hombre debe llenar para con el Ser Supremo, su Creador, su Bienhechor y su Señor...

Leer artículo

Al vencer la pruebas se adquiere la paz Transcribimos en la edición de enero pasado algunas consideraciones de San Francisco de Sales para conservar la paz en medio de las dificultades. En esta edición presentamos algunos trechos de lo que este insigne santo aconseja meditar, en las horas en que seamos acometidos por pruebas y...

Leer artículo

Las “nietas de Dios” - III Ninguno de nosotros duda de la promesa hecha por Nuestro Señor Jesucristo, de que permanecería con la Iglesia hasta la consumación de los siglos y que las puertas del infierno no prevalecerían contra Ella. En efecto, la asistencia del Espíritu Santo se difunde en todos...

Leer artículo

Es natural que haya misterios en la religión Si es razonable que un ignorante acepte, fundado en la palabra de los sabios, las verdades científicas a las que su inteligencia no alcanza: ¿no es mucho más razonable creer en los misterios por la palabra de Dios, que jamás puede ni engañarse ni engañarnos?...

Leer artículo

¿Por qué estudiar la Religión? (IV) El hombre es una criatura racional compuesta de cuerpo y alma. Es una criatura racional, inteligente, capaz de discernir el bien del mal, lo verdadero de lo falso, lo justo de lo injusto. Es la razón la que distingue eminentemente al hombre, del animal y de todas las otras criaturas del mundo visible...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino