Verdades Olvidadas La genuflexión ante el Santísimo Sacramento


No sólo la cortesía y la buena educación, sino la amabilidad y el amor nos llevan a estrechar la mano de nuestros conocidos, a abrazar y besar a nuestros familiares. La vida civil y social —y no digamos la militar o deportiva— está llena de signos de veneración. Y, ¿cómo no vamos a venerar también con el cuerpo a Jesús Sacramentado?

La genuflexión —manteniendo el cuerpo erguido, doblando la rodilla derecha hasta que toque el suelo— es el modo corriente de adorar a Jesucristo realmente presente en la Eucaristía. Según las normas actuales de la Iglesia “ante el Santísimo Sacramento, guardado en el Sagrario o expuesto públicamente, manténgase la práctica venerable de la genuflexión en señal de adoración” (Ritual de la Eucaristía, n°84).

Pero, quedarse en el gesto es muy poco. Conviene que este acto sea dotado de un profundo contenido. Para que el corazón se incline ante Dios con profunda reverencia, la genuflexión sea pausada y digna, no una birla grotesca como la de los soldados en la casa de Pilato. Evitemos las prisas, los garabatos o los amagos de genuflexión que más bien parecen una pérdida momentánea del equilibrio. Y un propósito: al poner nuestra rodilla en el suelo, decir —con el corazón— alguna jaculatoria a Nuestro Señor.     



P. Milan Tisma, Emmanuel - Devocionario Eucarístico, Ediciones Cor Salvatoris, Santiago de Chile, 2004, p. 257.

Palabras del director Nº 108 - Diciembre 2010 - Año IX El Árbol de Navidad del señor D’Auvrigny
El Árbol de Navidad del señor D’Auvrigny
Palabras del director Nº 108 - Diciembre 2010 - Año IX



Tesoros de la Fe N°108 diciembre 2010


La Virgen del Tepeyac
Nº 108 - Diciembre 2010 - Año IX La genuflexión ante el Santísimo Sacramento El Árbol de Navidad del señor D’Auvrigny La Virgen del Tepeyac Súplica a los pies del Pesebre San Juan de la Cruz La cronología de los Evangelios y los Santos Reyes Magos



 Artículos relacionados
Ad te levavi oculos meos Inciertos, como todo el mundo, sobre el día de mañana, elevamos nuestros ojos en actitud de oración hasta el excelso trono de María, Reina del Universo. Y al mismo tiempo afloran a nuestros labios, adaptadas a Ella, las palabras del salmista dirigidas al Señor: Ad te levavi oculos meos, quae...

Leer artículo

¿Puedo o no puedo casarme con una joven evangélica? Antes de eso, ¿ella tendría que convertirse al catolicismo? La Iglesia denomina “matrimonio mixto” a la unión en que una de las partes ha recibido el bautismo, pero no pertenece a la Iglesia Católica; y llama “matrimonio con disparidad de culto” a aquel en que una de las partes ni siquiera está bautizada...

Leer artículo

El enigma de la Bastilla El 14 de julio de 1789 marca el ocaso de la verdadera libertad. Esta Bastilla de San Antonio, que más tarde tuvo tan triste fama, comenzó a construirse en 1370, durante el reinado de Carlos V, llamado el Sabio...

Leer artículo

El Sacramento del Matrimonio - I Aterradoras son las estadísticas sobre el matrimonio en las últimas décadas. ¡Cuántos entrelazan sus manos sin la bendición de la Iglesia! ¡Qué grande y aterrador es el número de divorcios! ¿Quién puede medir la multitud de uniones infelices y pecaminosas?...

Leer artículo

El martirio de las dieciséis carmelitas de Compiègne Al conmemorarse 230 años de su glorioso martirio, Tesoros de la Fe ofrece a sus lectores una resumida historia de la epopeya religiosa de estas insignes carmelitas, cuya inmolación tuvo lugar el 17 de julio de 1794...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino