Palabras del Director Nº 103 - Julio 2010 - Año IX
Estimados amigos:

Recuerdo bien a un profesor ateo —¡quién lo diría en un colegio confesional!— que en las aulas escolares trató a toda costa de imbuirnos de la teoría y de la mentalidad evolucionista, con la manifiesta intención de hacer tambalear los principios religiosos que comenzaban a echar raíces en nuestros frágiles corazones juveniles.

Fue el primer amago de enfrentamiento al que asistí entre la ciencia y la religión. Darwin y sus congéneres estaban en la cresta de la ola. Hoy, casi 40 años después, la situación ha dado un giro importante. Los últimos descubrimientos científicos no han hecho más que fortalecer nuestras convicciones católicas.

Cada día es mayor el número de científicos que respaldan con sus estudios e investigaciones la tesis creacionista.

Julio Loredo de Izcue —compañero de colegio, amigo y colaborador de esta revista— nos ofrece desde su observatorio de Milán, un interesante y documentado artículo que justamente lleva por título “El ocaso del darwinismo”, que presentamos aquí para la consideración de nuestros lectores.

También en esta edición encontrarán una semblanza del Apóstol Santiago, uno de los más próximos discípulos del Divino Maestro, el primero entre los apóstoles en beber el cáliz del martirio, y cuya figura está extremamente unida a nosotros por la historia y por la fe.

A ese respecto, años atrás oí repetir de un predicador español, que Jesucristo recompensó así a los tres apóstoles que más quería: ¡a San Pedro le dio la Iglesia, a San Juan le dio a la Virgen y a Santiago le dio… España!

En Jesús y María,

El Director
‹ Dos cuadros, dos mentalidades, dos doctrinas La deformación moral es muchas veces causa del error ›
La deformación moral es muchas veces causa del error ›
‹ Dos cuadros, dos mentalidades, dos doctrinas



Tesoros de la Fe N°103 julio 2010


El Apóstol Santiago
Nº 103 - Julio 2010 - Año IX La deformación moral es muchas veces causa del error Satanismo social El ocaso del darwinismo Nuestra Señora de la Paz La perfección de la religión cristiana Santiago el Mayor ¿Cómo llevar una vida santa? Dos cuadros, dos mentalidades, dos doctrinas



 Artículos relacionados
Ex voto Estamos en el interior del Pouet de Sant Vicent (el pocito de San Vicente); uno de los lugares de devoción religiosa más populares de Valencia...

Leer artículo

El ocaso del darwinismo Ensalzada hasta hace poco como un dogma, la hipótesis de la evolución propuesta por Charles Darwin está declinando, mientras que la visión cristiana de una intención sobrenatural en el universo se está afirmando cada vez más...

Leer artículo

Ejemplo simbólico de la lucha contra el aborto «Pedro, ¡si ustedes deben decidir entre mí y la criatura, no duden: escojan a la criatura, yo lo exijo, sálvenla! Yo haré la voluntad de Dios, y Dios providenciará lo necesario para mis hijos». Cuando Gianna Beretta Molla pronunció tales palabras tenía 39 años de edad, era madre de tres niños. ¿Qué fue lo que llevó a esta feliz madre de familia y esposa ejemplar, a no tener pena de sí, sino a buscar lo más perfecto para la gloria de Dios?...

Leer artículo

El sombrero En diversas épocas, el sombrero representó un símbolo de la dignidad de quien lo portaba; en nuestros días él aún sobrevive, remitiendo para una visión de la antigua cortesía. Si no llega a sorprender, ciertamente que al verlo, despierta la atención adormecida entre...

Leer artículo

Francisco de Fátima Esta pequeñita alma contemplaba a Dios en las cosas creadas. La creación contiene en sí un reflejo de las perfecciones divinas, que la mirada humana percibe y el alma admira, elevando así, el espíritu al Creador...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino