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Estimados amigos: Prepárese amigo lector para emprender, en este número de Tesoros de la Fe, un largo y enriquecedor viaje. Partiremos del Callao hacia la vieja Europa, navegando hasta el otro lado del Adriático, en la simpática y católica Croacia, para conocer la historia de Marija Bistrica, la Virgen Negra, su excelsa patrona. Después, en la sección S.O.S. Familia, abordaremos un tema de gran actualidad: los graves perjuicios que se desprenden de la marihuana. Habida cuenta, de los vanos intentos de ciertos medios de prensa por minimizar sus consecuencias, así como de los colosales esfuerzos que fuerzas ocultas despliegan para liberalizar su consumo y despenalizar su comercialización. Siguiendo con los comentarios de Plinio Corrêa de Oliveira a su postrera y luminosa obra, "Nobleza y élites tradicionales análogas en las alocuciones de Pío XII al Patriciado y a la Nobleza romana", consolidaremos nuestras nociones sobre uno de los fundamentos de la continuidad familiar, la herencia, ferozmente combatida por las corrientes revolucionarias. A continuación, admiraremos la constancia de Santa Isabel de Hungría, al revivir las interminables desgracias que la virtuosa princesa tuvo que afrontar a lo largo de su accidentada vida. En la sección La Palabra del Sacerdote, nos confrontaremos con un insospechado aspecto del drama contemporáneo, absuelto de una manera simple, sabia y reconfortante, lo cual caracteriza a un consagrado director de almas, como es el caso de Mons. José Luis Villac. Y terminaremos nuestro recorrido, rememorando los faustos de la legendaria Torre de Belén, en la capital portuguesa. Punto de interés que, desde ya, vamos consignando en nuestra agenda de viaje, para no dejarla de visitar en una próxima peregrinación a Fátima. Como siempre les deseo una grata y provechosa lectura. En Jesús y María,
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Marija Bistrica |
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Pena de muerte: Una ejecución en Roma La Santa Iglesia, como buena madre, aunque acepte la aplicación de alguna sanción o pena, dispensa al alma de quien es castigado mil cuidados y cariños... |
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Confianza absoluta en la Santísima Virgen, que destruyó todas las herejías El inefable Dios, cuya conducta es misericordia y verdad, cuya voluntad es omnipotencia y cuya sabiduría alcanza de un extremo a otro con fortaleza y dispone suavemente todas las cosas... |
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Cristiandad II Cuando la vida social de las almas es regular e intensa en un determinado grupo humano —una familia, digamos, o una sociedad—, se constituye en él una especie de alma colectiva, es decir, un conjunto de convicciones, algunas de las cuales se valoran como particularmente importantes... |
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Los Estados no pueden obrar como si Dios no existiera El Estado tiene el deber de cumplir por medio del culto público las numerosas e importantes obligaciones que lo unen con Dios. La razón natural, que manda a cada hombre dar culto a Dios piadosa y santamente, porque de Él dependemos, y porque, habiendo salido de Él, a Él hemos de volver, impone la misma obligación a la sociedad civil... |
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La Virgen en el mediodía Es mediodía. Veo la iglesia abierta. Es preciso entrar. Madre de Jesucristo yo no vengo a rezar. No tengo nada que ofrecer ni nada que pedir... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino