Palabras del Director Nº 163 - Julio 2015 - Año XIV

Estimados amigos:

Cuatro letras de sangre gotean del monitor y dicen “mort” (muerte en francés), en el macabro juego Bloodborne, según describe “Le Monde” de París. Los personajes virtuales tienen forma de espectros y su ambiente propio son los cementerios. Para el diario parisiense, Bloodborne consagra la nueva tendencia en los videojuegos orientados hacia la muerte.

Enfréntate a tus pesadillas. Viaja a una ciudad donde la muerte, la locura y las criaturas de pesadilla te acechan en cada esquina”; y “El miedo te llevará a la salvación”, son algunos de los eslóganes con que se publicita el juego.

Bloodborne (Transmitido por la Sangre) fue precedido por Dark Souls (Almas de la Oscuridad) y Demon’s Souls (Almas del Demonio), embebidos de fantasías macabras o satanistas que incitan al jugador a morir cientos de veces. La muerte ya no es causa de luto o de tristeza, sino de diversión, señala Mathieu Triclot, autor del libro Philosophie des jeux vidéo (Filosofía del videojuego).

El jugador pierde el miedo a los peores crímenes y las empresas creadoras de estos entretenimientos estimulan a matar para ganar.

La lección para el joven jugador es clara: asesinar sádicamente es una opción del juego, el homicidio nada tiene de injusto o arbitrario: es una estrategia para divertirse y hacer nuevas experiencias, por más crueles que ellas sean.

A veces, la muerte es inevitable para el propio personaje encarnado por el jugador de carne y hueso. ¿Quién podrá sorprenderse con el aumento de los homicidios, practicados por jóvenes que perdieron el horror al crimen de Caín?

Entonces, ¿todos los videojuegos son malos? Para responder a esta y otras preguntas les propongo la lectura del Tema del Mes escrito por el joven James Donlon.

En Jesús y María,

El Director

San Gimignano El hombre fue hecho para el cielo y no para esta tierra
El hombre fue hecho para el cielo y no para esta tierra
San Gimignano



Tesoros de la Fe N°163 julio 2015


Los Videojuegos ¿Qué tienen de malo?
Nº 163 - Julio 2015 - Año XIV El hombre fue hecho para el cielo y no para esta tierra Familia numerosa, una bendición de Dios ¿Qué tienen de malo los videojuegos? Jesús expulsa a los mercaderes del Templo y elige a los Apóstoles Santa Verónica Giuliani Un mundo construido sin Dios y contra Dios San Gimignano



 Artículos relacionados
Necesidad de resistir a las pequeñas tentaciones Aunque es cierto que hemos de combatir las grandes tentaciones con un valor invencible, y que la victoria que reportemos sobre ellas será para nosotros de mucha utilidad, con todo no es aventurado afirmar que sacamos más provecho de combatir bien contra las tentaciones leves; porque así como las grandes exceden en calidad, las pequeñas exceden desmesuradamente en número, de tal forma que el triunfo sobre ellas puede compararse con la victoria sobre las mayores...

Leer artículo

San Juan Fisher Nacido en Beverley, condado de Yorkshire, en 1469, Juan Fisher fue uno de los cuatros hijos del comerciante Roberto Fisher y de su esposa Inés...

Leer artículo

San Timoteo de Éfeso y San Tito de Creta Vamos a comentar la vida de dos fieles discípulos de san Pablo, que lo secundaron en sus viajes y merecieron participar así de su gloria, celebrada por la Santa Iglesia el 26 de enero: san Timoteo y san Tito...

Leer artículo

El hombre fue hecho para el cielo y no para esta tierra En verdad, dos cosas hay que resaltan hoy día en medio de la extrema perversidad de las costumbres: un infinito deseo de riquezas y una insaciable sed de placeres. De aquí, como de su fuente principal, dimanan la mancha y el baldón de este siglo, a saber, que mientras éste progresa constantemente en todo lo que entraña comodidad y bienestar para la vida, parece sin embargo retroceder miserablemente a las vergonzosas lacras de la antigüedad pagana en lo que es de mayor monta, es decir, en el deber de llevar una vida justa y honrada...

Leer artículo

El encanto del espíritu veneciano Esta Venecia del siglo XVIII tiene algo que recuerda remotamente la dignidad y la distinción propias del Antiguo Régimen. En la gente se refleja también la frivolidad social de aquella época...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino