Ambientes Costumbres Civilizaciones “Si vis pacem, para bellum”

PLINIO CORRÊA DE OLIVEIRA

(Si quieres la paz, prepárate para la guerra)

Castillo de Rheinstein - Alemania
Castillo de Rheinstein - Alemania

Cuando contemplamos aquellos altaneros castillos de la Edad Media —erguidos en las fronteras del Imperio Carolingio, en las márgenes del Rin o del Danubio, o en las rutas que las tropas del gran emperador seguían, para impedir el avance de los moros, dentro de la propia España— tengo la impresión de que esos castillos ¡aún palpitan con la batalla! ¡Sus piedras parecen latir como corazones! Sin embargo… pocos se acuerdan de la lección de previsión que ellos nos dan.

¿Cuál es esa lección? Nadie yergue castillos en el momento en que el adversario ataca. Las fortificaciones se construyen en los intervalos de la guerra. Y aquellos guerreros de la fe —porque no eran personas de un optimismo tonto— en los períodos de paz, preveían otros ataques y construían sus castillos. Aquellos castillos eran obras de la paz, ¡pero de una paz orientada a la guerra! Así debemos ser nosotros, hijos de la Santa Iglesia militante. Nuestras fortificaciones doctrinarias tienen que ser edificadas durante la paz. Es así como erguimos nuestros combativos y espléndidos castillos, construidos en tiempos de paz… ¡pero orientados hacia la lucha!

¿Existe algún medio lícito para evitar la natalidad? Palabras del Director Nº 174 - Junio de 2016 – Año XV
Palabras del Director Nº 174 - Junio de 2016 – Año XV
¿Existe algún medio lícito para evitar la natalidad?



Tesoros de la Fe N°174 junio 2016


Pedagogía católica El deber de la corrección
Nº 174 - Junio de 2016 – Año XV ¡No abuséis de la misericordia! Milagro eucarístico de Legnica: para los médicos, la hostia es un tejido humano Pedagogía católica:el deber de la corrección Más curaciones obradas por Jesús Los mártires de Uganda San Carlos Lwanga y compañeros ¿Existe algún medio lícito para evitar la natalidad? “Si vis pacem, para bellum”



 Artículos relacionados
La impregnación de las alegrías de la Navidad La fiesta de la Santa Navidad tiene el privilegio —al menos es la impresión personal que tengo— de interrumpir el tiempo. Una persona puede estar en la peor situación aflictiva; al llegar la Navidad, se abre como que un paredón y las desgracias quedan del otro lado. ¡Repican las campanas, la Navidad comenzó! ¡Cristo nació: alegría para todos los hombres!...

Leer artículo

El Huerto de los Olivos Hay un principio que la piedad católica admite como verdadero: cuando en cierto lugar ocurre algo muy sagrado, de algún modo aquel lugar se vuelve también sagrado. Un ejemplo supremo: el Huerto de los Olivos, el lugar sagrado donde transcurrió la Agonía de Nuestro Señor Jesucristo...

Leer artículo

La ciudad medieval y la ciudad moderna La ciudad moderna es de contornos imprecisos, irregulares, es como un tumor que se va extendiendo de aquí para allá, de tal manera que en una cierta dirección ella creció mucho, y en otra existen aún parques que llegan casi hasta su centro...

Leer artículo

Vejez: ¿decrepitud o apogeo? Cómo se equivoca el mundo moderno cuando sólo ve en el envejecimiento una decadencia. Cuando se sabe apreciar más los valores del espíritu que los del cuerpo, envejecer es crecer en lo que el hombre tiene de más noble, que es el alma, si...

Leer artículo

Vida mecánica, vida natural En efecto, la máquina tiende a sujetar completamente a su ritmo mecánico todo el trabajo humano. El trabajo, y más que el trabajo las diversiones, la vida de familia, en fin, toda la existencia...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino