Vistas en su conjunto, las apariciones de Fátima nos instruyen, por un lado, acerca de la terrible gravedad de la situación mundial y sobre las verdaderas causas de nuestros males. Y nos enseñan, por otro lado, los medios por los cuales podemos evitar los castigos terrenos y eterno que nos amenazan. En la antigüedad, Dios mandó profetas. En nuestros días, nos habló por medio de la propia Reina de los Profetas. Después de haber estudiado lo que la Santísima Virgen dijo, ¿qué podemos decir? Las únicas palabras adecuadas son las de Nuestro Señor en los Santos Evangelios: “El que tenga oídos para oír que oiga” (Mc 4, 23).
Plinio Corrêa de Oliveira, La devoción al Corazón de María salvará al mundo del comunismo, in Catolicismo, junio de 1953.
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EL mensaje de Fátima Hoy más urgente que nunca |
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El portón del Palais de Justice En la bella fachada del Palais de Justice (Palacio de Justicia), en París, el estilo es casi todo medieval, aunque las ventanas y un frontis superior, en el último lance, recuerden más al Renacimiento: son desfiguramientos renacentistas... |
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¿Se puede disolver el matrimonio religioso? Seamos más concretos. Si el joven o la joven se dejan arrastrar por el grupo de amigos —por la “collera”, como dicen— y va a excursiones, “discotecas”, etc., no es ahí donde encontrará al marido o a la esposa que le sea fiel. Lo más probable es justamente que el casamiento no dure un año, ¡quizá ni siquiera el tiempo para que nazca el primero hijo!... |
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Los postulados revolucionarios de 1789 y los falsos profetas Basta, en efecto, evocar en nuestra mente los principios del siglo XIX para distinguir que muchos falsos profetas habían aparecido en Francia, y desde allí se proponían extender por doquier la maléfica influencia de sus perversas doctrinas... |
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Jesús es interrogado por Caifás Nuestro Señor Jesucristo, con las manos atadas, destaca en el recinto donde Caifás se presenta como autoridad... |
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San Nicolás de Tolentino Nicolás de Tolentino fue el fruto de las oraciones de sus padres a san Nicolás de Mira (o Bari). Como san Zacarías y santa Isabel, ellos ya estaban avanzados en años y no tenían hijos... |
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