Estimados amigos: Octubre es el mes dedicado especialmente al Santo Rosario. El día 7 se celebra en todo el orbe católico la festividad de la Virgen del Rosario, en conmemoración de la formidable victoria que las tropas cristianas, lideradas por Don Juan de Austria, obtuvieron por su intercesión en la batalla de Lepanto (1571). Recordemos una vez más, que en 1643, Don Pedro de Toledo y Leyva, Marqués de Mancera, Virrey del Perú, ungió a la Virgen del Rosario como Patrona y Protectora de los Reinos del Perú. Asimismo, la Virgen del Rosario de Chiquinquirá es reina y patrona de Colombia. En América, Nuestra Señora del Rosario es también patrona de Canadá y de Guatemala. A respecto de la recitación del rosario, más de una persona me ha dicho, confidencialmente, que, a pesar de poner su mayor empeño, tiene serias dificultades para ello. Que lo deja para la última hora del día y que generalmente se duerme sin haberlo terminado. Es seguro que el demonio se alegra con ese resultado. Pero no por ello debemos claudicar tan fácilmente ante el enemigo. Conocer su origen, las oraciones y meditaciones que lo componen, un método simple para practicarlo, nos ayudará sin lugar a dudas. Pero para rezar bien el santo rosario, es indispensable que nos compenetremos de su significado. San Luis María Grignion de Montfort (1673-1716), el célebre doctor y apóstol mariano francés, es el autor de “El secreto admirable del Santísimo Rosario”, obra en la que encontraremos respuesta a nuestras interrogantes e inspirados consejos para obtener el mayor provecho al practicar esta tradicional devoción mariana. En la sección Página Mariana presentamos, para satisfacer a nuestros lectores, un resumen de algunos tópicos de aquella luminosa obra. En Jesús y María, El Director
|
El Santo Rosario ¿Cómo rezarlo bien y sin distracciones? |
|
Educación sexual en los colegios “La necedad se esconde en el corazón del niño; la vara de la corrección la hace salir de él” (Prov 22, 15)... |
|
La completa infamia en contraste con la suma perfección En este famoso cuadro, Giotto pintó a Judas en el acto de besar a Nuestro Señor Jesucristo. Era el beso de la traición, en el momento en que Nuestro Señor, poco antes de ser arrestado y conducido para ser juzgado y crucificado, acababa de pronunciar aquellas tremendas palabras: “Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del hombre?” (Lc 22, 48)... |
|
La Revolución Francesa El odio a todas las desigualdades llevó a una minoría revolucionaria al terror sanguinario de la Revolución Francesa. El mismo proceso revolucionario prosigue hoy en todo el mundo, y el conocimiento de esta revolución paradigmática nos ayuda a enfrentarlo con eficacia... |
|
El horror al pecado es un gran estímulo para el bien Lejos estuvo de María todo pecado, y ni una sola mancha la afeó, porque Dios la libró aún de la original... |
|
El peor enemigo es el que oculta la verdad En medio de nosotros se han infiltrado hombres ateos que … han hecho lo posible para arrancar el nombre de Dios de vuestras almas y haceros felices, dicen, incluso sin Dios. Pero yo, mis queridísimos fieles, en la inminencia de abandonar este mundo debo deciros, a propósito de toda tentativa de este género, lo que decía el profeta Isaías... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino