Benoît Bemelmans Un cardenal romano lee una carta, mientras que en una actitud respetuosa el fraile franciscano que la ha traído espera la respuesta. El gato ronronea sobre las rodillas del cardenal, que tiene a su alcance una pequeña copa de licor, o quizás de grappa, el delicioso orujo italiano. Abierto sobre la mesa, junto a una campana de plata, está el breviario cuya lectura había sido interrumpida por la llegada del mensajero. La luz que entra por la ventana muestra un gabinete amoblado con gusto, cuyo principal adorno es el tapiz del fondo. La atmósfera de este cuadro pintoresco evoca el equilibrio temperamental y la afabilidad, frutos de la práctica de la virtud puesta al servicio de la Iglesia.
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1917 La Revolución Comunista Rusia esparcirá sus errores por el mundo |
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La ciudad de Genazzano Llama la atención lo pintoresco del lugarejo, que fue otrora una ciudad fortificada, especie de feudo de los príncipes Colona. En el período de las guerras feudales, tuvo que enfrentar muchas dificultades, varios cercos. En vista de ello, la población procuraba concentrarse dentro de la ciudad, recostando las casas unas en las otras tanto cuanto era posible... |
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El milagro del Vístula y la Asunción de la Virgen La Asunción de la Virgen fue confirmada como dogma de fe por el Papa Pío XII, en la Constitución Apostólica Munificentissimus Deus, el 1º de noviembre de 1950... |
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Algunas reglas de urbanidad El pecado nos ha puesto en la necesidad de vestirnos y de cubrir nuestro cuerpo. Por ese motivo, puesto que siempre llevamos con nosotros la condición de pecadores, nunca debemos mostrarnos, no solo sin vestidos, sino inclusive sin estar totalmente vestidos... |
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Conversación íntima entre una madre y su hijo Escucha la conversación íntima que sostuvieron un muchacho y su madre, muy prudente por cierto, que prefirió contestar ella misma con toda sinceridad... |
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Fray Martín de la Caridad En una mañana de domingo, en la ciudad de Lima, el marqués Francisco Pizarro conversaba con algunos amigos después de haber asistido a la Santa Misa, cuando su palacio fue invadido por conspiradores que venían a vengarse de la energía con que reprimiera una revuelta en la que se habían visto envueltos... |
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