Palabras del Director Junio de 2022 – Año XXI

Estimados amigos:

La ejecución de las dieciséis carmelitas de Compiègne —una pequeña localidad al noreste de París— el 17 de julio de 1794, tuvo lugar en el contexto de una brutal persecución religiosa durante la Revolución Francesa y constituyó un punto de inflexión en la escalada revolucionaria. Su paso rumbo a la guillotina fue acompañado no por la incomprensión y el escarnio, sino por el silencio de la multitud, tomada por el remordimiento y la admiración interior. Martirizadas por odio a la fe, por su fidelidad a la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo y por su devoción al Sagrado Corazón de Jesús, fueron beatificadas en 1905 por san Pío X. Sus restos descansan en el cementerio de Picpus, en París.

El carácter anticatólico de la Revolución comenzó a plasmarse con toda claridad en julio de 1790, a raíz de la aprobación por la Asamblea Nacional de la Constitución Civil del Clero.

La reacción de Roma no se hizo esperar. El 13 de abril de 1791, mediante el breve apostólico Charitas quae, Pío VI condenó la Constitución como herética, cismática y sacrílega. Herética al negar implícitamente la autoridad del Sumo Pontífice; cismática al separar a la Iglesia de Francia de Roma, reduciéndola a una Iglesia Nacional; y, sacrílega por las reformas que pretendía imponer a la Iglesia y al clero. Amenazaba con la excomunión a los sacerdotes constitucionales o “juramentados” y les daba un plazo de 40 días para retractarse. Prohibía, también, a los obispos nombrados por la Francia revolucionaria el ejercicio de su ministerio, bajo las más severas penas canónicas.

Entre el martirio y la apostasía, miles de clérigos prefirieron lo primero. Fieles a su conciencia sacerdotal, evitaron firmar un acto que conllevaba la protestantización y la republicanización de la Iglesia francesa.

Augurándoles una provechosa lectura, me despido, prometiendo mis oraciones.

En Jesús y María,

 El Director

‹ El viejo y el nuevo espíritu de la hospitalidad La dignidad sacerdotal ›
La dignidad sacerdotal ›
‹ El viejo y el nuevo espíritu de la hospitalidad



Tesoros de la Fe N°246 junio 2022


El jardín de Picpus y las carmelitas mártires de Compiègne
El viejo y el nuevo espíritu de la hospitalidad Junio de 2022 – Año XXI La dignidad sacerdotal El Jardín de Picpus Los sacrificios de las almas justas aplacan la ira de Dios La vida temprana de la Virgen María La indiferencia religiosa ¿A qué edad deben ser bautizados los niños? Nomeolvides Procesión de San Antonio en Madrid



 Artículos relacionados
Palacio de Westminster El viejo Palacio de Westminster levantado en el siglo XI por Eduardo el Confesor, y convertido en la sede del Parlamento poco después, había sido devastado por un incendio en 1834 y reconstruido en 1876...

Leer artículo

Subiaco, la gruta de san Benito Las fotos nos presentan una vista actual del lugar de la famosa gruta en la que san Benito vivió durante muchos años en la soledad. Este lugar tan bendecido fue el punto de partida de la civilización cristiana, mientras ella florecía en Europa occidental...

Leer artículo

Santo Tomás de Aquino Santo Tomás de Aquino fue una gran lumbrera que Dios puso en medio de su Iglesia para iluminar, confortar y animar a las almas a lo largo de los siglos para que resistieran con gallardía los embates de la herejía...

Leer artículo

El hábito y el monje Se diría que la afirmación de que el hábito no hace al monje, o que el uniforme no hace al héroe, es al mismo tiempo verdadera y falsa. En efecto, el hombre no se hace monje o militar auténtico tan solo por adoptar la vestimenta propia de ese estado...

Leer artículo

Consejos de la Santísima Virgen para formar a los jóvenes La figura incomparable de San Juan Bosco, padre y maestro de la juventud, nos sorprende a cada momento. Su peculiar técnica de enseñanza —conocida como el método preventivo— ha formado a generaciones enteras en los países donde la vasta obra salesiana se implantó. ¿Cuál era el secreto de Don...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino