Verdades Olvidadas La dignidad sacerdotal

Ordenación y primera misa de san Juan de Mata, Vicente Carducho, 1635 – Óleo sobre lienzo, colección Estrany, Palma de Mallorca

La dignidad del sacerdote es tal, que, según la expresión de san Agustín,* el Hijo de Dios encarna en sus manos como en otro seno de la Virgen. El sacerdote, haciendo que exista Jesucristo sobre el altar en virtud de las palabras de la consagración, viene a ser como su Padre y como el Esposo de su Santísima Madre.

En poder del sacerdote ha puesto el Hijo de Dios las llaves del cielo; y en sus manos ha depositado el tesoro de la fe, y a su cuidado ha entregado el rebaño que compró a costa de su vida. Todos los intereses espirituales y eternos del género humano, todo el valor de la sangre de Jesucristo, toda la obra de la santificación y salvación de los hombres está al cuidado del sacerdote. El mismo Jesucristo se ha puesto, por decirlo así, a su disposición.

¡Pásmense los cielos, asómbrese la tierra, confúndase el infierno al contemplar la inmensa dignidad que Dios ha concedido al sacerdote! ¡Ah, si los ángeles fueran capaces de envidia, a nadie la tendrían sino a los sacerdotes! ¡Oh dignidad sacerdotal! ¡Oh mis amados sacerdotes! ¡De cuánta veneración sois dignos! Los ángeles os reverencian, las potestades os veneran y los principados asisten humillados a vuestro excelso ministerio. ¡Oh cristianos! ¡Con qué veneración, con qué respeto no deberemos acatar nosotros a estos encargados de Dios, a estos dioses visibles que nos representan al Dios invisible, a estos dioses de la tierra que hacen las veces del Dios del cielo!

Pero los sacerdotes, no solo son dignos de nuestra veneración por su carácter sagrado y encumbrada dignidad, sino también por la multitud y grandeza de los bienes que nos dispensan.

 

Lic. D. Santiago José García Mazo (Magistral de la Iglesia Catedral de Valladolid), El Catecismo de la Doctrina Cristiana explicado, Valladolid, Imp. Vda. de Roldán, 1837, p. 406-407.

* Lib. De dignit. Sacerd.

Palabras del Director Nº 246 – Junio de 2022 – Año XXI El Jardín de Picpus
El Jardín de Picpus
Palabras del Director Nº 246 – Junio de 2022 – Año XXI



Tesoros de la Fe N°246 junio 2022


El jardín de Picpus y las carmelitas mártires de Compiègne
El viejo y el nuevo espíritu de la hospitalidad Junio de 2022 – Año XXI La dignidad sacerdotal El Jardín de Picpus Los sacrificios de las almas justas aplacan la ira de Dios La vida temprana de la Virgen María La indiferencia religiosa ¿A qué edad deben ser bautizados los niños? Nomeolvides Procesión de San Antonio en Madrid



 Artículos relacionados
Todo atentado contra la familia atenta contra la humanidad La dignidad, los derechos y los deberes del hogar familiar, establecido por Dios mismo como célula vital de la sociedad, son, por ello mismo, tan antiguos como el mundo; son independientes del poder del Estado que debería protegerlos y defenderlos, si se hallan amenazados...

Leer artículo

María debe ser hoy glorificada María debe ser glorificada siglo tras siglo, pero más especialmente en estos últimos siglos, por la protección visible y sensible que ella concederá a su Iglesia...

Leer artículo

La victoria siempre estará con Dios Nadie en su sano juicio puede dudar de cuál es la batalla que está librando la humanidad contra Dios. Se permite ciertamente el hombre, en abuso de su libertad, violar el derecho y el poder del Creador; sin embargo, la victoria siempre está de la parte de Dios...

Leer artículo

La Comunión Reparadora de los primeros sábados Esta última devoción vino a pedirla formalmente, apareciéndose a la hermana Lucía el 10 de diciembre de 1925...

Leer artículo

Bendita sea tu Pureza Quién no ha oído en más de una ocasión esta tierna plegaria a la Santísima Virgen! ¡Cuántas veces en nuestra vida hemos recurrido a la Madre de Dios por medio de esta simple oración!...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino