Palabras del Director Febrero de 2023 – Año XXII

Estimados amigos:

Cuarenta días después de la Navidad se conmemora la Presentación de Jesús en el Templo y la Purificación de María. Es la magna festividad de la Virgen de la Candelaria, con tanto arraigo popular en muchos de nuestros pueblos.

Ese día, después del oficio de la hora tercia, se realiza en las iglesias la solemne bendición de las velas, que junto con la de cenizas (el miércoles de ceniza) y la de ramos (el domingo de ramos), constituyen las tres principales del año litúrgico.

San Anselmo, Doctor de la Iglesia, al comentar el Evangelio de San Lucas, que narra el misterio, explica que en el simbolismo del cirio se deben considerar tres cosas: la cera, la mecha y la llama. La cera, obra de la abeja virgen, es la carne de Cristo; la mecha, que es interior, es el alma; y, la llama, que brilla en la parte superior, la divinidad.

Los cirios o candelas son de uso inmemorial en el culto cristiano. En las funciones litúrgicas, en la administración de los sacramentos, en las múltiples devociones de los fieles, etc. Se enciende una vela para implorar o para agradecer un favor celestial. La vela bendita es un sacramental que uno puede guardar en casa o llevar consigo, y atraer las bendiciones del Cielo en cualquier ocasión.

El abad de Solesmes, D. Próspero Gueranger, formula este agudo comentario sobre las candelas: “Antiguamente los mismos fieles llevaban sus cirios a la iglesia el día de la Purificación, para que fuesen bendecidos […] . Sería de desear que los pastores de almas recomendaran fervientemente esta práctica, y que la restableciesen o la sostuviesen donde fuera necesario. Tantos esfuerzos como se han hecho para destruir o al menos empobrecer el culto externo, han traído insensiblemente como consecuencia la más desoladora tibieza del sentimiento religioso, cuya fuente única se halla en la Liturgia de la Iglesia”.

Recordemos, pues, junto al relato Evangélico, otras sabias consideraciones que el célebre abad benedictino teje en su Año Litúrgico a respecto del cuarto misterio gozoso del santísimo rosario.

En Jesús y María,

 El Director

‹ Cristo en la tempestad del mar de Galilea Respeto a la autoridad legítima ›
Respeto a la autoridad legítima ›
‹ Cristo en la tempestad del mar de Galilea



Tesoros de la Fe N°254 febrero 2023


Presentación del Niño Jesús El cuarto misterio gozoso del santo rosario
Febrero de 2023 – Año XXII Respeto a la autoridad legítima Urge una encíclica que condene la “teoría de género” Preparación para el matrimonio Fiesta de la Purificación de María Santísima El hombre mediocre La milicia angélica Beato Pío IX Espíritu de fe y laicismo en el arte funerario Cristo en la tempestad del mar de Galilea



 Artículos relacionados
¿Por qué existe el mal? Uno de los problemas que más angustiaron a la humanidad en todos los tiempos, y que solo encuentra una solución satisfactoria con el Cristianismo, es el de la existencia del mal. ¿De dónde procede el mal? ¿Cómo pueden la bondad y la omnipotencia de Dios conciliarse con la existencia del mal? ¿Si Dios podía impedir el mal y no lo quiso impedir, dónde está su bondad? ¿Y si Dios quería impedir el mal y no puede, dónde está su omnipotencia? En ambos casos, ¿dónde está su Providencia?...

Leer artículo

La caridad sin fe es mera filantropía En principio, el mundo no pone objeciones a las obras concretas de benevolencia o de misericordia que suponen reparar una carencia en los hombres...

Leer artículo

El Trauma Post-Aborto El “Journal of American Physicians and Surgeons”1 publicó una investigación de Coleman y colaboradores sobre 987 mujeres que abortaron en los Estados Unidos y que después procuraron centros de ayuda. Ellas contaron, de manera anónima, lo que sintieron después del trauma...

Leer artículo

Riqueza incalculable en la pobreza de la gruta de Belén El acontecimiento más candoroso de la historia llena la tierra de insondables tesoros de alegría, de paz y hasta de esplendor de vida...

Leer artículo

Nuestra Señora de la Buena Guardia Más de medio siglo antes del nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, en los bosques considerados sagrados de Longpont, en las proximidades de Lutecia...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino