Ambientes Costumbres Civilizaciones Chenonceau: el castillo cisne

Plinio Corrêa de Oliveira

La impresión que causa el castillo de Chenonceau, a primera vista, ¡es de entusiasmo!

¿Cuál es la razón por la que produce este sentimiento? Imaginemos que se tratara de un castillo construido sobre el suelo firme y que, en lugar de que un río corriera por debajo de él, pasara una carretera polvorienta común, que permitiera el tránsito de carretas, automóviles, etc., etc. ¿No es cierto que el castillo perdería al menos el cincuenta por ciento de su encanto?

Con esta observación, queda más claro qué guió a su constructor para producir esa sensación de arrebato. Fue una obra basada en el siguiente principio: todas las cosas que se reflejan en el agua ganan en belleza.

Se tiene una sensación paradisíaca al ver el agua del río fluir tan plácidamente, enmarcadas por el azul del cielo, y el castillo que, al reflejarse en las aguas, reproduce la imagen de sí mismo.

Como se puede observar, la mayor belleza del castillo consiste en haber concretado esta idea tan original de construir una parte de él sobre un puente. Y esto de tal modo que, por así decirlo, parece un cisne sobre el agua. Es propiamente un castillo-cisne. ¡Fluctúa sobre el agua como una fantasía, algo irreal, un sueño!

Por otra parte, cuánta armonía ha sido puesta, según el espíritu francés, en esta portentosa obra de arquitectura.

El castillo está construido por tres elementos distintos. El primero es el puente con sus arcos, sobre el cual está construida el ala más ligera del edificio. El segundo elemento es el cuerpo central del castillo. Y, por último, a la izquierda una torre, que debe ser el vestigio de una antigua fortaleza medieval: sólida, maciza, grande y que causa una profunda sensación de estabilidad.

Una de las joyas del valle del Loira, en Francia, fue construido entre 1515 y 1522 sobre los cimientos de un antiguo molino sobre el río Cher, afluente del Loira.

Llama la atención el contraste entre los arcos del puente, tan diáfanos y ligeros, y la pesada base de la parte central. Esta mezcla de firmeza, de estabilidad y de delicadeza crea un contraste armonioso de cualidades opuestas, que acentúa la fascinación que ejerce esta parte del edificio. Son estos tres elementos sucesivos los que confieren al castillo su encanto y explican su belleza.

Al fondo se divisa un espléndido jardín. Un cuadrilátero que presenta unos diseños y una vegetación bellísimos, con aquel césped color esmeralda característico de Europa que aquí no se conoce. Este jardín está arreglado y “peinado”, de tal manera que no puede serlo más. Para compensar este excesivo arreglo, tenemos al lado un bosque “despeinado”, en puro estado silvestre, que completa plenamente el panorama.

En otras palabras, todo lo que parece espontáneo ha sido estudiado con extraordinaria sagacidad, para provocar un efecto de conjunto. Pero con tal perfección, que la noción de armonía nace de por sí. La cúspide de la armonía radica justamente en que no se pueda precisar, a primera vista, en qué consiste, lo cual exige mucha atención para definirla. 

‹ Deportes: de la recreación a la obsesión El boulevard de los Capuchinos y el Teatro Vaudeville ›
El boulevard de los Capuchinos y el Teatro Vaudeville ›
‹ Deportes: de la recreación a la obsesión



Tesoros de la Fe N°260 agosto 2023


Venerable Lucía de Fátima La vidente está más cerca de subir a los altares
Agosto de 2023 – Año XXII Dios es un maestro que examina y dictamina La indisolubilidad del matrimonio La Santa Sede reconoce las virtudes heroicas de la hermana Lucía La Primera Comunión de Lucía Santa Jeanne-Élisabeth Bichier des Âges Deportes: de la recreación a la obsesión Chenonceau: el castillo cisne El boulevard de los Capuchinos y el Teatro Vaudeville



 Artículos relacionados
La Sainte Chapelle Sainte Chapelle de París, construida bajo el reinado de san Luis IX (siglo XIII) junto al Palacio de la Ciudad, hoy Palacio de Justicia, para albergar dos preciosas reliquias de la Pasión de Cristo...

Leer artículo

Acto de desagravio al Sagrado Corazón de Jesús ulcísimo Jesús, cuya infinita caridad para con los hombres es por ellos correspondida ingratamente con olvidos, frialdades y desprecios, henos aquí postrados en vuestra presencia para desagraviaros, con especiales homenajes, de la insensibilidad tan insensata y de las nefandas injurias con que es blanco, de todas partes, vuestro amorosísimo Corazón...

Leer artículo

La misericordia de Dios y la intercesión de los santos Oí hablar de un gran criminal que acababa de ser condenado a muerte por unos crímenes horribles. Todo hacía pensar que moriría impenitente. Yo quise evitar a toda costa que cayese en el infierno, y para conseguirlo empleé todos los medios imaginables...

Leer artículo

Cremación: indicio de la actual descristianización Georges D. se había jubilado, gozaba de una buena pensión y poseía una atrayente cultura. Buen observador, su acuidad penetraba la realidad de los acontecimientos, la degustaba, y, al narrarla, integraba a sus interlocutores en la escena descrita. Quien lo oía tenía la impresión de haber participado en el evento narrado...

Leer artículo

El Anuncio a san José El Evangelio de san Mateo comienza con la génesis de Nuestro Señor Jesucristo, descendiente de David y de Abraham, siguiendo la costumbre judía de presentar el linaje paterno...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino