Me preguntan, estimados señores, qué pienso de esta fórmula que a muchos les gusta utilizar hoy: “La Iglesia no está ni a la derecha ni a la izquierda”. Personalmente, soy un hombre de derecha, y no veo por qué debería ocultarlo. Creo que muchos de los que utilizan la fórmula citada lo hacen porque dejan la derecha para inclinarse a la izquierda, y al tratar de evitar un exceso, caen en el exceso contrario, como ha ocurrido en Francia en los últimos años. También creo que no hay que confundir la verdadera derecha con la falsa derecha, que defiende un orden falso y no el verdadero. Pero la verdadera derecha, que defiende el orden fundado en la justicia, parece ser un reflejo de lo que la Escritura llama la diestra de Dios cuando dice que Cristo está sentado a la diestra de su Padre y que los elegidos estarán a la diestra del Altísimo. Es cierto que los derechos humanos no son infalibles, tienen sus exageraciones, por lo que la Iglesia debe, como se ha dicho, caminar unas veces con el pie derecho y otras con el izquierdo, para mantener el equilibrio y evitar excesos contrarios. Debe defender un orden fundado en la justicia, y no solo en la justicia conmutativa, sino en la justicia distributiva, en la justicia social, en la equidad atenta al espíritu de las leyes, fundada finalmente en la caridad. Se eleva así por encima de las preocupaciones humanas de los distintos partidos.
* En 1938, el eminente sacerdote y teólogo dominico fray Réginald Garrigou-Lagrange —campeón de la lucha contra el Modernismo y la Nouvelle Théologie— visitó el local del periódico Legionário, dirigido por Plinio Corrêa de Oliveira, en São Paulo, Brasil. Era la época del apogeo de ciertos movimientos nacionalistas que se presentaban como de “derecha”. El líder católico brasileño formuló entonces una pregunta al teólogo francés, a la que este respondió por escrito: “¿Es la Iglesia de derecha o de izquierda?”.
|
La Semana Santa Cómo practicar la visita a los Monumentos |
|
Excelencia del Avemaría La salutación angélica contiene la fe y la esperanza de los patriarcas, de los profetas y de los apóstoles. Es la constancia y la fortaleza de los mártires, la ciencia de los doctores, la perseverancia de los confesores y la vida de los religiosos... |
|
El terror de la píldora abortiva Un cierto día del año 2018, una joven alemana acudió a la Apotheke Undine de Andreas Kersten, en Berlín, pidiendo la llamada “píldora del día siguiente”, que puede provocar el aborto... |
|
Santa Maria in Via Creo que la frase “La abundancia de las aguas alegra la ciudad de Dios” proviene de las Sagradas Escrituras. En efecto, la naturaleza no ha podido ser más pródiga en favorecer a la Ciudad Eterna en este sentido... |
|
Capítulo 12: ¿Y me quedo acá sola? En la segunda aparición, en junio, la Santísima Virgen prometió a Francisco y Jacinta llevarlos pronto al cielo. Pero con respecto a Lucía, le dijo:... |
|
Grandeza del nombre “Amigo de la Cruz” No hay, en este “valle de lágrimas” que es la vida terrena, hombres a los cuales no haya sido destinada una cruz, sean buenos o malos. El Divino Redentor nos convida a cargar generosamente nuestra cruz, como Él mismo lo hizo de modo sublime... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino