Nos aproximamos de la magna fecha de la Cristiandad: la Natividad de nuestro adorable Redentor. Razón por la cual presentamos en este número algunas reflexiones que auxilien a nuestros lectores a meditar adecuadamente sobre el misterio del nacimiento del Divino Infante. Debido a la progresiva paganización de las costumbres, se vuelve cada vez más difícil para el verdadero católico conmemorar dignamente el sagrado evento y defenderse de la avasalladora onda neopagana. Tal avalancha tiende a transformar la Navidad en un acontecimiento meramente humano y material, en que el nacimiento del Dios encarnado cede lugar a la figura caricaturesca de Papá Noel. Como reacción a tales deformaciones anticristianas, es laudable el reciente movimiento popular ocurrido en ciertas regiones de Alemania —famosas por sus celebraciones cristianas de la Navidad— que obtuvo la prohibición de Papá Noel. Éste venía sustituyendo la simpática figura del obispo católico San Nicolás de Bari, cuya aparición en época navideña, distribuyendo regalos a los niños, era una costumbre multisecular. Como preparación para la Navidad, les ofrecemos unos apuntes sobre el origen y la dilatación de la devoción a Nuestra Señora de la Expectación del Parto —conocida como la Virgen de la “O”— particularmente entre nosotros. No hay Navidad sin Jesús; tampoco sin una oración en familia, unos regalos como señal de afecto y una buena comida, aunque sea como la de los humildes pastores de Belén. Al despedirme, formulo votos para que con ocasión de la fiesta navideña crezca en vuestras almas la comprensión, el amor y la gratitud a la infinita misericordia de Dios, que se hizo hombre para padecer por nuestra Redención. En Jesús y María, El Director
|
Nuestra Señora de la “O” La Virgen de la Expectación del Parto |
|
Deterioro moral del mundo moderno Quisiera saber si… una esposa que no ama más a su marido, porque la decepcionó mucho en ocho meses de casada. Ella no tiene hijos con él: cuando se casaron, él estaba divorciado y tenía dos hijas. Ya se había hecho una operación para no tener otros hijos. No los quiere, pues dice que no tiene paciencia con los niños, que no es su sueño y que ya tiene dos. Su familia también no quiere que tenga más hijos y además se vive entrometiendo en este asunto... |
|
¿Recibimos a nuestros ángeles de la guarda en el bautismo? Antes de entrar en la cuestión concreta planteada por nuestro consultante, conviene decir algunas palabras sobre la existencia y la misión de los ángeles, ya que esto ayudará a comprender mejor la asistencia que prestan a las personas que tienen a su cuidado... |
|
La perfecta alegría Iban una vez San Francisco y el hermano León caminando en tiempo de invierno. ¿En qué está la perfecta alegría? preguntó el fraile, a lo que el santo vino a responder con un curioso pero ilustrativo ejemplo... |
|
El matrimonio feliz La mesa familiar, el crucifijo y la cuna. En el presente artículo trataremos de los dos primeros; dedicaremos un artículo aparte para la tercera cosa: la cuna... |
|
El uso de charreteras en los uniformes militares Se podría escribir un opúsculo sobre la razón de ser de las charreteras, su valor simbólico y su decadencia... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino