Palabras del Director Nº 117 - Setiembre 2011 - Año X
Estimados amigos:

Nuestra época está impregnada por la tendencia a una tolerancia desordenada y sin límites. Pero, como siempre sucede, donde el vicio es tolerado la virtud es ridiculizada.

A la tolerancia se le rinde “culto” como si fuese un “dogma”. Se toleran modas inmorales y, aceptándolas, se camina hacia el nudismo. Se tolera una convivencia de igual a igual entre todas las religiones, incomodándose poco si una es verdadera y las otras falsas. Se tolera que se maten inocentes, mediante el aborto. Se tolera que se maten ancianos, a través de la eutanasia. Se tolera el divorcio, el concubinato, el “amor libre”. En fin, se tolera hasta el llamado “matrimonio” homosexual.

¿La intolerancia es un error o una virtud? ¿Y la tolerancia? Con su habitual claridad, Plinio Corrêa de Oliveira analiza el problema. Su lógica penetrante e irresistible muestra que la tolerancia —dependiendo de las circunstancias— puede ser un pecado, como puede ser una virtud. Lo mismo se diga de la intolerancia.

Este gran polemista y pensador católico nunca transigió con los errores del mundo moderno. Uno de los objetivos de su vida, como modelo de contrarevolucionario, fue la lucha para “restablecer o reavivar la distinción entre el bien y el mal” (Revolución y Contra-Revolución, Parte II, Cap. X), a fin de que éste no fuese tolerado, sino execrado.

Desde muy joven, Plinio Corrêa de Oliveira se adhirió entusiasmadamente a los principios católicos.

Jamás se apartó de ellos, y a ellos se dedicó hasta su fallecimiento, ocurrido el 3 de octubre de 1995. En el presente número, Tesoros de la Fe dará comienzo a la publicación de extractos de una colección de artículos suyos a respecto de este importante tema, tan oportuno en los días de hoy: Tolerancia e intolerancia: El verdadero equilibrio.

En Jesús y María,

El Director
‹ «Dios no se encuentra en la agitación» Convertida por una genuflexión ante el Santísimo ›
Convertida por una genuflexión ante el Santísimo ›
‹ «Dios no se encuentra en la agitación»



Tesoros de la Fe N°117 setiembre 2011


Santa María de la Antigua. Patrona de Panamá
Nº 117 - Setiembre 2011 - Año X Convertida por una genuflexión ante el Santísimo Tolerancia e intolerancia I - El verdadero equilibrio Santa María de la Antigua Consideraciones sobre el Padrenuestro – II Santa Catalina de Génova La devoción a la Santísima Virgen «Dios no se encuentra en la agitación»



 Artículos relacionados
San Enrique II Baluarte de la Iglesia contra los ataques de bizantinos y musulmanes, defensor de los derechos y prerrogativas del Papado, promotor de la reforma moral del clero y del celibato eclesiástico, incansable apóstol de los eslavos, san Enrique fue educado por san Wolfgang, obispo de Ratisbona, y se convirtió en el único emperador del Sacro Imperio en ser elevado a la gloria de los altares. Casado con santa Cunegunda, de la Casa de Luxemburgo, era cuñado de san Esteban, primer rey evangelizador de Hungría...

Leer artículo

Señor de los Milagros Por los años de 1651 descubrió la piedad una sagrada efigie de un crucifijo en una pared antigua...

Leer artículo

Los Reyes Magos y la estrella de Belén Los varones privilegiados, conocidos en el cristianismo como los tres Reyes Magos, fueron elegidos para estar entre los primeros —después de la Santísima Virgen, san José y los pastores— en adorar al Divino Infante en la gruta de Belén...

Leer artículo

La infinita grandeza del Dios Niño EN EL NIÑO JESÚS podríamos considerar, entre muchos aspectos —como, por ejemplo, la pobreza—, la infinita grandeza...

Leer artículo

Asociaciones religiosas de otrora Antes del Concilio Vaticano II, las parroquias estaban estructuradas de un modo muy diferente a lo que se ve hoy. Los católicos más fervorosos se reunían en asociaciones religiosas según su edad o devociones particulares...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino