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Plinio Corrêa de Oliveira
El comentario que acompaña a esta fotografía, ¿tendrá muchos o pocos lectores? Es lo que nos preguntamos, al entregar a la apreciación de ellos el cuadro del pintor alemán Wilhelm Leibl, expuesto actualmente en el Museo Oskar Reinhart, Winterthur, Suiza. Die Dorfpolitiker (los políticos de aldea) es el título del cuadro que presenta un conciliábulo entre notables de una aldea alemana a comienzos del siglo XX. Como se ve, la conversación en que están entretenidos comenzó hace mucho. En el instante en que el pintor sorprendió al grupo, había un silencio compuesto de reflexión y de algo de cansancio. Todos callan. No con un silencio molesto, ni con un silencio que expresa el deseo de dar por terminado el conciliábulo. Muy por el contrario, ellos están ahí sentados comprendiendo que con este tipo de intervalos la reunión todavía puede demorar mucho tiempo dentro de la tranquilidad general de la aldea. Están debatiendo temas locales, y la opinión común a la que lleguen será aceptada por todos los habitantes del pueblo. Pues esta gente sabe discordar para concordar. Mostrando un primitivismo cultural que confina con el analfabetismo, tal vez algunos de ellos no sepan escribir y ni siquiera leer, pero todos saben —cada cual a su manera— observar, reflexionar, discordar y por fin concordar.
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'Jesucristo fue noble y nobles fueron María y José, descendientes de una estirpe real' |
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El Huerto de los Olivos Hay un principio que la piedad católica admite como verdadero: cuando en cierto lugar ocurre algo muy sagrado, de algún modo aquel lugar se vuelve también sagrado. Un ejemplo supremo: el Huerto de los Olivos, el lugar sagrado donde transcurrió la Agonía de Nuestro Señor Jesucristo... |
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Si alguien tuviese una súbita perturbación en la vista, en los nervios o en la mente... El famoso cuadro de Velásquez es a justo título, una de las cúspides del arte. La gracia infantil de la Infanta, el cariño lleno de dignidad y respeto de las jóvenes que la sirven, etc. todo exhala un ambiente recogido, elevado, profundamente civilizado... |
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Las parábolas de los Evangelios Jesús transforma cosas banales en rayos de sol. Por momentos, hay en el espíritu humano cierta atracción por cosas banales. Esto debido a que la realidad creada por Dios es tan excelente, que nuestros ojos no se interesarían por ciertas cosas comunes si no fuera por... |
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Neuschwanstein El sentido del combate y de la dignidad hidalga La primera impresión que el castillo sugiere, a mi modo de ver, es causada por el juego de las torres, sobre todo la torre más alta, que parece desafiar los montes atrás, como quien dice: “Yo estoy en la cumbre del orbe, más alto que yo no hay nadie”... |
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