Ambientes Costumbres Civilizaciones El caballero medieval

Plinio Corrêa de Oliveira

EN LA EDAD MEDIA, los conceptos de caballería y de nobleza en cierto sentido se confundían. Así, no siempre el caballero era noble, pero muchos de ellos participaban de tal condición; no todos los nobles eran caballeros, aunque muchos lo fuesen.

¿Qué característica del caballero medieval lo hizo célebre en la historia?

Su trazo distintivo fue la fe.

De ahí la valentía que el caballero revelaba en las más terribles luchas, las cruzadas, surgidas para liberar el Santo Sepulcro de Nuestro Señor Jesucristo. Objetivo que tales emprendimientos anhelaban en el Oriente; y, en la península Ibérica, aspiraban a librar del yugo mahometano a las poblaciones española y portuguesa.

La gran capacidad de combate de este guerrero era explicable: se trataba de defender la religión, a lo cual se entregaba por entero, arriesgando hasta su propia vida.

Tal característica existió en el caballero medieval en armonía con otras notas, aparentemente contradictorias.

El caballero era un hombre de fe. Aún así, estaba dotado también de espíritu práctico: edificó grandes fortificaciones, espléndidos castillos y, en algunos casos, imponentes catedrales, llevando más lejos que nadie el arte de construir maravillas.

Valiente en la lucha, perfeccionó, poco a poco, las reglas de la buena educación y de la cortesía.

Altivo frente a sus iguales, era benevolente en el trato con el sexo débil, los ancianos, los enfermos y los heridos en la guerra. Entonces, por así decirlo, parecía hecho de azúcar. Sin embargo, bastaba que el enemigo osara reivindicar la menor cosa contra los intereses de la Iglesia, que aquel hombre tan dulce se transformaba en un león.

Un batallador, que no obstante favoreció enormemente la cultura, revelándose como propulsor de las artes y elevando el tono de vida a un nivel menos rústico del que estaba vigente al comienzo de la Edad Media. De donde se explican los primorosos muebles, los lindos adornos, la gastronomía refinada, los vinos excelentes y las armoniosas campanas aparecidas en aquella época histórica.

Fueron estos trazos que el caballero, antes tan rudo, imprimió paulatinamente en la vida de entonces, haciéndola llena de afabilidad y belleza. En suma, colaborando en la implantación de la civilización católica.

Éste era el perfil del caballero medieval.    

La Resurrección de Jesús y la Redención - II Palabras del director Nº 154 - Octubre 2014 - Año XIII
Palabras del director Nº 154 - Octubre 2014 - Año XIII
La Resurrección de Jesús y la Redención - II



Tesoros de la Fe N°154 octubre 2014


La Hermana Lucía
Nº 154 - Octubre 2014 - Año XIII Qué grande es el poder de la oración El final de un mundo Fátima: “una sola fe, un solo bautismo, una sola Iglesia” El brillo de la nobleza: valor que el dinero no proporciona San Eduardo, el Confesor La Resurrección de Jesús y la Redención - II El caballero medieval



 Artículos relacionados
Don Bosco y los castigos Qué regla hay que seguir para castigar? A ser posible, no se castigue nunca; cuando la necesidad lo exigiere, recuérdese lo siguiente...

Leer artículo

El precursor: San Juan Bautista CUANDO EL ÁNGEL anunció a María la sublime dignidad de ser la Madre de Dios, le dijo también que su prima Isabel daría a luz a un niño, destinado por Dios, para preparar a las gentes a recibir al Mesías...

Leer artículo

Espontaneidad epicureísta y gravedad cristiana Una escena contemporánea de la vida familiar: dos parejas de esposos, en un rincón pintoresco, salen de picnic con sus hijos. ¿Algo de malo? ¡Pero cómo!...

Leer artículo

El martirio de María ES CIERTO QUE cuanto más se ama una cosa, tanto más se siente la pena de perderla. La muerte de un hermano causa más aflicción que la muerte de un jumento, la de un hijo más que la de un amigo. Para comprender, pues, dice Cornelio Alápide cuán vehemente fue el dolor de María en la muerte de su Hijo, era preciso comprender cuánto era el amor que le tenía; pero ¿quién podrá medir este amor?...

Leer artículo

Capítulo 7: Un secreto y un milagro Si las dos apariciones precedentes habían provocado las burlas de algunos, la curiosidad de muchos, y suscitado mociones de fe y piedad en otros, el anuncio que los videntes hicieron tras la tercera aparición tuvo el efecto de una bomba...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino