Lectura Espiritual Noveno artículo del Credo - I Creo en la Santa Iglesia Católica, en la Comunión de los Santos

La Iglesia Católica representada como Fortaleza de la Fe, miniatura del siglo XV — Colección de M. Ambr. Firmin-Didot.


De la Iglesia en general

El noveno artículo del Credo nos enseña que Jesucristo fundó en la tierra una sociedad visible, que se llama la Iglesia Católica, y que todos los que forman parte de esta Iglesia están en comunión entre sí.

Después del artículo que trata del Espíritu Santo se habla inmediatamente de la Iglesia Católica, para indicar que toda la santidad de la misma Iglesia se deriva del Espíritu Santo, que es el autor de toda santidad.

La palabra Iglesia quiere decir convocación o reunión de muchas personas.

Dios, por una gracia particular, nos ha llamado a la Iglesia de Jesucristo, para que con la luz de la fe y la observancia de la divina ley le demos el debido culto y lleguemos a la vida eterna.

Los miembros de la Iglesia se hallan, parte en el cielo, y forman la Iglesia triunfante; parte en el purgatorio, y forman la Iglesia purgarte o paciente, y parte sobre la tierra, y forman la Iglesia militante.

Estas diversas partes de la Iglesia constituyen una misma Iglesia y un solo cuerpo, porque tienen una misma cabeza, que es Jesucristo; un mismo espíritu, que las anima y une entre sí; un mismo fin, que es la bienaventuranza eterna, la cual unos miembros gozan ya y otros la aguardan.

Este artículo del Credo se refiere principalmente a la Iglesia militante, que es la Iglesia en que estamos de presente.

De la Iglesia en particular

La Iglesia Católica es la sociedad o congregación de todos los bautizados que, viviendo en la tierra, profesan la misma fe y ley de Cristo, participan de los mismos Sacramentos y obedecen a los legítimos Pastores, principalmente al Romano Pontífice.

Para ser miembro de la Iglesia es necesario estar bautizado, creer y profesar la doctrina de Jesucristo, participar de los mismos sacramentos, reconocer al Papa y a los otros Pastores legítimos de la Iglesia.

Los Pastores legítimos de la Iglesia son el Romano Pontífice, o sea, el Papa, que es el Pastor universal, y los Obispos. Además, con dependencia de los Obispos y del Papa, tienen parte en el oficio de Pastores los otros sacerdotes, y en especial los párrocos.

El Romano Pontífice es el Pastor universal de la Iglesia porque Jesucristo  dijo a San Pedro, primer Papa: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y te daré las llaves del reino de los cielos, y todo lo que atares en la tierra será atado en el cielo, y lo que desatares en la tierra, será desatado también en el cielo”. Y, asimismo, le dijo: “Apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas”.

Todos los que no reconocen al Romano Pontífice por cabeza no pertenecen a la Iglesia de Jesucristo (Catecismo Mayor de San Pío X, Ed. Magisterio Español, Vitoria, 1973, pp. 23-25).     



Spes nostra salve San Juan Bosco
San Juan Bosco
Spes nostra salve



Tesoros de la Fe N°25 enero 2004


Spes nostra salve
¡Peor que polígamos y terroristas! Spes nostra salve Noveno artículo del Credo - I Creo en la Santa Iglesia Católica, en la Comunión de los Santos San Juan Bosco ¿Qué son los antipapas y cómo surgieron?



 Artículos relacionados
Tercer artículo del Credo Que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen El tercer artículo del Credo nos enseña que el Hijo de Dios tomó cuerpo y alma, como tenemos nosotros, en las purísimas entrañas de María Virgen, por obra del Espíritu Santo, y que nació de esta Virgen...

Leer artículo

Duodécimo artículo del Credo Y la vida eterna El último artículo del Credo nos enseña que, después de la vida presente, hay otra, o eternamente bienaventurada para los escogidos en el cielo o eternamente infeliz para los condenados al infierno...

Leer artículo

Quinto artículo del Credo Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos Jesucristo bajó, no al infierno de los condenados, sino al llamado seno de Abraham, donde estaban detenidos los justos; que no sólo bajó en virtud o poder, sino su alma en realidad y presencia, y que lo hizo a sacarlas de aquella mansión donde estaban esperando que su divino libertador triunfase de la muerte y del pecado...

Leer artículo

Primer artículo del Credo - III Creador...y de la tierra Por último, Dios formó del limo de la tierra el cuerpo del hombre, de modo que fuese inmortal e impasible, no por exigencia de la propia naturaleza, sino por efecto de la bondad divina...

Leer artículo

Noveno artículo del Credo - II Creo en la Santa Iglesia Católica, en la Comunión de los Santos Entre tantas sociedades o sectas fundadas por los hombres, que se dicen cristianas, se puede fácilmente distinguir la verdadera Iglesia de Jesucristo por cuatro notas, porque sólo ella es Una, Santa, Católica y Apostólica...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino