Palabras del Director Marzo de 2017 – Año XVI

Estimados amigos:

Las apariciones de la Virgen María a tres pastorcitos en la Cova da Iria en 1917, fueron aprobadas oficialmente por la Iglesia en 1930. Es de notar que para esa fecha el secreto de Fátima permanecía envuelto en el más completo misterio.

Al leer la parte final de la Carta Pastoral del entonces obispo de la diócesis de Leiria-Fátima, Mons. José Alves Correia da Silva, en la que autoriza el culto a Nuestra Señora de Fátima, llaman la atención ciertos pormenores.

Afirma el ilustre prelado: “si para nosotros es un gran motivo de alegría y consolación la gracia que la Santísima Virgen nos concedió, mayor es la obligación de corresponder a su bondad”. Es decir, por más fieles devotos que nos consideremos, tenemos una inmensa deuda con María.

Para cumplir con esa obligación, el obispo de Fátima señala también algunas recomendaciones muy puntuales: rezar diariamente al menos la tercera parte del rosario, la fuga del pecado de la carne, de las modas inmodestas y lecturas inmorales, la práctica de la penitencia y de la caridad. Recomendaciones que, al celebrar el centenario de la apariciones, consideramos más apremiantes que nunca.

No basta vociferar y rasgarse las vestiduras a propósito del grado y refinamiento que el pecado y la corrupción han alcanzado en nuestros días. Es necesario atender seriamente los pedidos que la Virgen en Fátima nos impone, tanto a nivel individual como colectivo.

Si se hubieran seguido tales recomendaciones, si la humanidad hubiera acatado el mensaje de la Santísima Virgen en Fátima, otra sería la situación del mundo y lejos estaría la perspectiva del castigo.

Precisamente sobre esto último y otras materias de igual interés, discurre la segunda parte de la entrevista a don Antonio Augusto Borelli Machado que reproducimos en esta edición.

Deseándoles que su lectura cale hondo en el alma de todos, me despido.

En Jesús y María,

El Director

‹ Venecia, joya del mundo La Iglesia autoriza el culto a Nuestra Señora de Fátima ›
La Iglesia autoriza el culto a Nuestra Señora de Fátima ›
‹ Venecia, joya del mundo



Tesoros de la Fe N°183 marzo 2017


Nuestra Señora de Sonsoles Dulce Protectora de Ávila
Marzo de 2017 – Año XVI La Iglesia autoriza el culto a Nuestra Señora de Fátima Nuestra Señora de Sonsoles ¿Por qué el tercer secreto de Fátima no fue divulgado en 1960? Jesús en lo alto del Calvario San Gregorio de Nisa La Comunión de los Santos Venecia, joya del mundo



 Artículos relacionados
San Roque González y compañeros mártires Hijo de Bartolomé González de Villaverde y de María Santa Cruz, nobles españoles, Roque nació en Asunción en 1576, en el seno de una familia de siete hermanos...

Leer artículo

Santa Maria in Via Creo que la frase “La abundancia de las aguas alegra la ciudad de Dios” proviene de las Sagradas Escrituras. En efecto, la naturaleza no ha podido ser más pródiga en favorecer a la Ciudad Eterna en este sentido...

Leer artículo

Ad te levavi oculos meos Inciertos, como todo el mundo, sobre el día de mañana, elevamos nuestros ojos en actitud de oración hasta el excelso trono de María, Reina del Universo. Y al mismo tiempo afloran a nuestros labios, adaptadas a Ella, las palabras del salmista dirigidas al Señor: Ad te levavi oculos meos, quae...

Leer artículo

Santa María Mazzarello María Dominga Mazzarello nació en Mornese (norte de Italia), el día 9 de mayo de 1837, siendo la mayor de los diez hijos de José y María Magdalena Mazzarello...

Leer artículo

Capítulo 6: Pecado y castigo A fin de mostrar la gravedad del pecado, María Santísima presenta sus consecuencias: después de la muerte, el infierno, castigo eterno; y, en esta vida, guerras y persecuciones a la Iglesia y a los buenos...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino