|
Plinio Corrêa de Oliveira
Dos salas. La primera pertenece a una construcción de gruesas paredes, como fácilmente se percibe en el marco de las dos ventanas. Vidrios gruesos, fondo de botella, dejan entrar la luz, pero protegen contra el frío. Un fuerte revestimiento de madera, esculpido en uno u otro lugar, y las vigas labradas del techo, dan una impresión de conjunto en que el confort, la solidez y el buen gusto proporcionan el abrigo acogedor de una intimidad doméstica sencilla aunque muy digna. Los muebles sólidos pero agradables acentúan esa nota. La otra sala, cuyo ambiente es marcado por la gran chimenea y por un cuadro religioso, hace sentir idéntica atmósfera. La cunita de madera tallada, los espaldares elegantemente elaborados de las tres sillas que se ven en el primer plano constituyen verdaderos objetos de arte.
Estas dos salas se encuentran en el Tirol. Basta decir esto para que el lector imagine tener frente a sus ojos un albergue de recreo, perdido en la nieve, para uso de turistas riquísimos. Puro engaño. Las fotos presentan los revestimientos de madera y los muebles de habitaciones campesinas austríacas del siglo XVI o XVII. Están conservadas en el Museo de Arte Popular Tirolés, de Innsbruck, Austria. Comparadas a todo cuanto estos ambientes tienen de propicio para la vida de alma y a las conveniencias de salud y confort de los campesinos, ¡a qué distancia quedan tantas presuntuosas, frías y repelentes barriadas de cemento, construidas aquí y acullá por entidades, que desdeñosas de cualquier tradición, se ufanan de ser super modernas! Basta andar por los arrabales de varias grandes ciudades de hoy, para ver tales edificaciones: el transeúnte pasa cerca de ellas y tiene horror de transponer las puertas.
La comparación dice mucho. Ella muestra cuánto hay de errado en imaginar que los siglos de civilización cristiana no conocieron el celo por las clases populares.
|
Santa Rosa de Lima IV Centenario de su gloriosa muerte |
|
La gran peste de Marsella de 1720 Hace algo más de 300 años, el 25 de mayo de 1720, el navío Le Grand-Saint-Antoine atracó en Marsella, procedente de Siria. Por falta de vigilancia, negligencia o corrupción de las autoridades portuarias y municipales, junto a su cargamento de telas y fardos de algodón desembarcó un pasajero clandestino: el bacilo de la peste... |
|
Arma poderosa para destruir las herejías modernas Si las gentes creen y confiesan que la Virgen María, desde el primer momento de su concepción, estuvo inmune de todo pecado, entonces también es necesario que admitan el pecado original, la reparación de la humanidad por medio de Cristo... |
|
San Juan Damasceno San Juan Mansur, conocido como Damasceno por haber nacido en Damasco en la segunda mitad del siglo VII, era pues un cristiano de origen árabe. En aquella época Siria ya estaba dominada por los musulmanes, que habían conquistado también Palestina. Sin embargo, en ese comienzo de la ocupación islamita, aún había cierta tolerancia y libertad para los cristianos... |
|
Santa Gertrudis de Helfta Muy poco se sabe de la vida de santa Gertrudis. Los cinco libros de sus revelaciones nos ofrecen escasa información sobre su vida... |
|
Dos mundos, el de ayer y el de hoy Los trajes pueden reflejar la compostura. Hoy se encuentran trajes de lo más extravagantes en todas las calles y en cualquier lugar del mundo. En el maniquí de la derecha, la ropa interior aparece bajo la exterior, contrario al recto orden de las cosas... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino